Cristina se reunirá con Obama la semana que viene en Cannes

Será en el marco de la cumbre del G-20. La Cancillería dijo que fue a pedido de EE.UU.

26deOctubrede2011a las07:57

Dos días después del triunfo de Cristina Kirchner en unos comicios que la convierten en uno de los mandatarios de la región más legitimados por los votos, Washington y Buenos Aires hicieron saber que Barack Obama le pidió una entrevista a su colega. Los dos gobiernos ajustan ahora el encuentro, que tendrá lugar entre el 3 y 4 de noviembre, en el marco de la cumbre del G-20, en Cannes, Francia. La única y última entrevista que ambos mantuvieron fue en abril de 2010 , en Washington durante una cumbre nuclear que convocó a varios mandatarios.

Así, en cuestión de horas, el nuevo contexto descomprimió una tensa relación y produjo diversos hechos. El lunes, el Departamento de Estado hizo llegar a Balcarce 50 las felicitaciones de Obama para Cristina por su triunfo del domingo, y su deseo de trabajar para “fortalecer y profundizar” el vínculo. Ayer, al caer el sol, Cristina reía a carcajadas en su despacho de Gobierno, durante la entrevista que mantuvo con el administrador de la NASA, Charles Bolden, quien llegó acompañado por la embajadora Vilma Martínez en el marco de la firma con el canciller Héctor Timerman de un acuerdo bilateral para la cooperación espacial.

La diplomática, cuya misión quedó afectada por la difusión de los cables de WikiLeaks, no se encontraban con Cristina desde hacía por lo menos un año.

El pedido de entrevista con Cristina por parte de Obama es de alta resonancia y muestra claramente que ambas administraciones buscan, por razones diferentes, un renacer del vínculo, plagado de colisiones políticas. De hecho, la última involucró directamente a los mandatarios, lo que en diplomacia es “de máxima”: en marzo pasado, Obama advirtió que cuando la viera a Cristina le iba a reclamar por el cargamento de un avión del Pentágono que había sido retenido por la Aduana en un espectacular operativo que tuvo a Timerman en el centro de la escena, abriendo códigos de seguridad y valijas militares que para los estadounidenses son “sagradas”.

En Buenos Aires primaba la irritación porque Obam a había excluido a la Argentina de su gira por América Latina, cuando desde aquí le venían pidiendo entrevista con Cristina. Al final, la Presidenta dio órdenes de liberar la carga a mediados de año. Y así, aunque ni se cruzaron, en la última Asamblea General de las Naciones Unidas que tuvo lugar en setiembre pasado en Nueva York, pasó sin colisiones.

Ahora bien: un comunicado de la Cancillería señalaba ayer que el titular de la oficina de América Latina en la Casa Blanca, Dan Restrepo, se había comunicado con dicho ministerio para gestionar la próxima reunión entre los presidentes. Y también que Timerman, “respondió a las autoridades estadounidenses que la jefa de Estado” lo había instruido a él para que coordinara el encuentro en Cannes.

En cambio, fuentes estadounidenses en Washington consultadas por Clarín señalaron que el pedido había sido efectuado por Restrepo, pero a través de la Embajada argentina en Washington -y no al Palacio San Martín-, y que el embajador Alfredo Chiaradia se había comunicado directamente con la Casa Rosada, para transmitir el mensaje de Washington.

Es sabido que Timerman, quien paradójicamente debió renunciar a la ciudadanía estadounidense para ser primero embajador ante Washington, quedó en muy malos términos con el gobierno estadounidense a raíz del episodio del avión militar y su carga incautada en Ezeiza.

Además, cuando a mediados de año, el Gobierno decidió dar de baja todos los cursos de entrenamiento policial en los Estados Unidos -anteriormente hizo lo mismo con los militares- Timerman afirmamba a diestra y siniestra -buscando atacar a Mauricio Macri- que la policía porteña recibía cursos de tortura en los Estados Unidos.

Temas en esta nota