Para el Gobierno, cerealeras especulan con una devaluación

Para el Gobierno hay sectores, en su mayoría vinculados a los exportadores de cereales, que «están desde hace no menos de 15 días especulando con un retraso en la liquidación normal de sus exportaciones, a la espera de una revalorización del dólar en contra del peso», según la visión oficial.

01deNoviembrede2011a las07:32

Ante este escenario, desde el Ministerio de Economía y el Banco Central se decidió confeccionar el listado de unas 100 empresas que formarán parte de las personas físicas o jurídicas a controlar minuto a minuto para conocer sus movimientos.

Los datos que maneja el Gobierno son clave. Según los listados de liquidaciones de exportaciones sojeras, entre el viernes 14 y ayer, deberían haberse presentado pagos impositivos de las cerealeras por unos 500 o 550 millones de dólares. Sin embargo, las liquidaciones no llegaron en este período a los u$s 380 millones. El dato surge de la comparación del comportamiento de estos operadores durante la primera parte del año y la misma quincena de 2010, cuando se abonaron vía retenciones a las exportaciones unos u$s 450 millones. Según la información proporcionada por la AFIP, existiría un desfase de no menos del 40%, entre lo que efectivamente ingresó por retenciones y anticipos de Ganancias y lo que debería haberse liquidado.

La situación se habría complicado aún más durante la semana pasada, la primera luego del triunfo electoral de Cristina de Kirchner. Entre el lunes 24 y el viernes 28, el promedio de pagos no habría superado los u$s 80 millones, lo que implicaría un 45% menos que en el mismo período de 2010 y un 38% menos que el promedio que las cerealeras sostenían hasta fin de agosto pasado. Desde ese momento, según la visión oficial, comenzó lentamente el ataque especulativo que se acrecentó en las últimas dos semanas.

Según Economía, la situación continuaría siendo algo problemática, hasta febrero y marzo de 2012. En ese período tendrían que comenzar los grandes montos de liquidaciones de dólares por parte de los exportadores primarios, especialmente sojeros. Será en ese momento, entonces, con una mayor oferta de divisas, cuando nuevamente desde el Gobierno se comience a estudiar seriamente la situación del tipo de cambio. No antes.

No quiere decir que en el oficialismo no se considere una eventual situación de retraso cambiario, sino que se cree que para enfrentar seriamente el problema, se necesitan jornadas económicas, financieras y políticas más tranquilas. Según las órdenes presidenciales, subir en estas jornadas el precio del dólar, aunque sean algunos centavos, les daría la señal a los «sectores especuladores del mercado que están apretando» (en la propia definición oficial) que en el futuro podrán seguir presionando y logrando devaluaciones parciales. «Se les demostrará que el tipo de cambio es una variable como cualquier otra bajo total dominio político y económico», dicen.

Mientras tanto, el Gobierno abrió además la consulta a otros economistas. Tanto la Presidente como el vicepresidente electo, Amado Boudou, y la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, tuvieron en los últimos días, incluyendo este fin de semana, contactos personales y telefónicos con técnicos, profesionales del sistema financiero y exfuncionarios que vivieron en el pasado shocks especulativos para conocer sus experiencias y recomendaciones. Entre otros, circularon por los despachos, celulares y telé-fonos del Gobierno Mario Blejer, Aldo Ferrer, Aldo Pignanelli, Eric Calcagno y Eduardo Curia. Uno de ellos, incluso, mantuvo una larga conversación con la jefa de Estado, que escuchó atentamente sus recomendaciones, las que, por otro lado, no fueron muy diferentes de las medidas con las que desde Economía y el Central están enfrentando la situación.

Para Boudou no hay dudas. Existe un «golpe especulativo» con la moneda estadounidense, ya que «los intent

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