Frenan la embestida contra Moyano

Gerardo Martínez, jefe de la Uocra y aliado de la Presidenta, dijo que el líder de la CGT terminará su mandato y que puede ir a la reelección.

08deNoviembrede2011a las07:51

La disputa por el poder en la Confederación General del Trabajo (CGT) dio ayer un nuevo giro: luego de varias semanas en las que la pulseada parecía haber entrado en un espiral ascendente, sufrió un repentino enfriamiento la embestida que tenía como objetivo desplazar, cuanto antes, a Hugo Moyano de la conducción de la central obrera.

Por raro que parezca, quien le puso un freno a la ofensiva de un sector de la CGT fue Gerardo Martínez , jefe del gremio de la construcción, aliado del Gobierno y uno de los sindicalistas que se mencionan en círculos políticos y gremiales como posible sucesor del líder camionero.

En medio de los fuertes cruces entre el Gobierno y Moyano , y luego de los reclamos de recambio urgente de parte de los "Gordos", como se conoce a los representantes de los gremios más grandes, Martínez sostuvo que un eventual cambio en la conducción de la CGT se definirá sólo a mediados del año próximo, cuando finalice el mandato del actual jefe de la central obrera. Enseguida, el líder de la Uocra manifestó que está abierta la puerta a una nueva candidatura de Moyano.

"El tema de la CGT se resolverá en junio o julio del año que viene. Lo haremos por la vía institucional, en un congreso normal, ordinario, de debate", evaluó Martínez, secretario de Relaciones Internacionales de la central obrera. En declaraciones a Radio 10, el representante del gremio de los albañiles dijo que "el compañero Moyano tiene todas las condiciones para volver a candidatearse".

El jefe de la Uocra habló luego de que su cercanía a la presidenta Cristina Kirchner quedara plasmada en una foto que los mostró juntos en Cannes, durante la cumbre del G-20. Rompió así el silencio que se había autoimpuesto en los últimos meses, luego de que organizaciones de derechos humanos lo denunciaron por haber integrado el Batallón 601 de Inteligencia durante la última dictadura militar. Por medio de una solicitada, el gremialista negó haber tenido lazos con la represión ni haber formado parte del personal civil del Batallón 601 del Ejército.

Pese a su tono conciliador, Martínez se encargó de marcar diferencias con Moyano, quien, a través de su hijo Pablo , había advertido sobre la posibilidad de organizar movilizaciones para reclamar mejoras para los trabajadores.

"Lo que expresa el compañero Moyano es la inquietud de los problemas pendientes a resolver con el Gobierno. Hay una agenda que todavía no fue resuelta y que está relacionada en mejorar las condiciones de la distribución del buen momento que se vive en la Argentina. No está mal", sostuvo. Pero enseguida afirmó que "hay distintos mecanismos para expresar ese reclamo" y explicó que él se inclinaba por profundizar el diálogo y no por las movilizaciones: "Lo importante sería sentarnos con el sector empresario en el Consejo de Desarrollo Económico y Social, y debatir coherentemente con una participación activa del Gobierno".

En conflicto

La imagen de Martínez y Cristina Kirchner circuló luego de varios cruces a la distancia entre Moyano y la Presidenta. El último lo protagonizaron, hace diez días, dos de los hijos del jefe de la CGT. Con algunas horas de diferencia, Pablo y Facundo Moyano advirtieron que varios gremios saldrían a la calle para reclamar mejoras para los trabajadores.

Concretamente, pidieron que se elevara el piso a partir del cual se paga el impuesto a las ganancias, y que se diera impulso al proyecto de ley que reconoce el derecho constitucional de reparto de dividendos empresarios entre los trabajadores. "Por el impuesto a las ganancias nuestro gremio va a salir a reclamar fuertemente a las calles", sostuvo entonces Pablo Moyano, secretario adjunto del gremio de Camioneros.

El día anterior, durante un act

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