FAO elogió agricultura familiar local

«En América Latina no se puede hablar de seguridad alimentaria sin hablar de agricultura familiar. Son dos temas que están íntimamente ligados», señaló José Graziano da Silva, el representante Regional de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) para América Latina y el Caribe.

Por
14deNoviembrede2011a las10:25

Graziano da Silva afirmó que la agricultura familiar permite diversificar la base alimentaria de la población de América Latina y el Caribe, recuperar y valorizar el consumo de productos tradicionales, como la yuca, el frijol y la papa, e impulsar las economías rurales.

Un estudio de la FAO y el Banco Interamericano de Desarrollo (BIC) de 2007 mostró que la agricultura familiar en Brasil producía el 67% del frijol, el 84% de la yuca, el 49% del maíz y el 52% de la leche consumidas en el país.

En Colombia, cubría más del 30% de la producción de cultivos anuales, con una participación muy alta en maíz y frijol.

Mientras que en Ecuador, este sector era responsable por el 64% de la producción de papas, el 85% de la producción de cebollas, y el 70% del maíz.

Sin embargo, como señala la principal publicación de la FAO, el Panorama de la Seguridad Alimentaria y Nutricional 2011, este sector de la agricultura aún requiere de políticas que aumenten su productividad y mejoren sus condiciones de inserción en los mercados de productos, insumos y financiamiento.

Experiencias positivas en varios países reafirman su importancia.

Entre los países que poseen políticas y programas dirigidos a la agricultura familiar se encuentran la Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, El Salvador, Paraguay, Uruguay y Bolivia. Además, dos países cuentan con subsecretarías creadas específicamente para apoyar este tipo de agricultura: la Argentina y Brasil.

Una de las experiencias más conocidas a nivel regional es la de Brasil, que apoya el desarrollo de la agricultura familiar mediante una red de programas, entre ellos el de alimentación escolar.

Está basado en una ley que exige que al menos el 30% de los recursos destinados a alimentar a los alumnos de colegios públicos se utilice para comprar productos de la agricultura familiar.

Según la secretaria de Desarrollo Rural y Agricultura Familiar de la Argentina, Carla Campos, «la agricultura de pequeña escala es estratégica en la recuperación económica de nuestra nación debido a su presencia territorial, al abarcar todo el país, y a su diversidad en la capacidad productiva».

«Es una agricultura que reduce mucho la vulnerabilidad frente a los mercados y a las crisis internacionales».

La funcionaria señaló que la agricultura de pequeña escala representa el 75% de la mano de obra rural, a pesar de que ocupa el 17% del área sembrada.

«Dependiendo de la región del país, representa desde un 16% hasta un 85% del valor bruto de la producción agrícola de cada provincia. Es decir, hay provincias en las cuales casi el 90% del valor bruto de su producción depende de la agricultura de pequeña escala», explicó Campos. 

Temas en esta nota