La roya dijo presente con el maíz

Entre otras enfermedades, también aparecieron tizón y manchas blanquecinas, que están bajo investigación

19deNoviembrede2011a las09:12

 El cultivo ya muestra enfermedades. Foto: GENTILEZA SILVANA DI NUBILA
Y las enfermedades están haciendo otra vez travesuras. Con el maíz en estadios vegetativos que van, en líneas generales, de V6 a V8 en varias zonas de la pampa húmeda, la roya común es uno de los episodios sanitarios que dijo presente.

Pero no es la única enfermedad: también apareció, más temprano que lo habitual, tizón común y ya se registran manchas blanquecinas sobre las cuales los investigadores están buscando acertar un diagnóstico para ellas.

"Los maíces están excelentes, pero se está dando roya común en los estadios V6 y V8. La roya prefiere siempre cultivos bien vigorosos y nutridos", comentó Marcelo Carmona, fitopatólogo de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba).

La resistencia genética es una de las medidas de control más efectivas contra las royas. Pero, según aclaró el especialista, "la disponibilidad de híbridos que reúnan alto potencial de rendimiento y sean resistentes es escasa".

El otro episodio sanitario presente tiene que ver con tizón común, "la vieja Helminthosporium ", como recordó Carmona.

Para este caso, lo que se está observando es una aparición más temprana. Por ello, el experto de la Fauba señaló: "Hay que estar alertas, porque esta enfermedad es de las más destructivas".

Sin embargo, hay sorpresa por la presencia de manchas blanquecinas que vienen repitiéndose desde el año pasado, aunque sin un diagnóstico definido.

"Las manchas blanquecinas están apareciendo desde el año pasado. Muchos investigadores incuban y no aparece nada. Se cree que puede ser un hongo o bacteria, pero no hay certezas. Son manchas parecidas a un hongo que se llama Phaeosphaeria o, también, similares a las manchas de la aplicación de un disecante", indicó Carmona.

En un informe sobre la situación sanitaria en el cultivo, la especialista Cristina Palacio observó manchas blanquecinas en Rufino.

"Comenzaron a aparecer manchas cloróticas, blanquecinas, redondeadas, con un halo levemente más oscuro", precisó la técnica. "Para que se diagnostique como mancha blanca ( Phaeosphaeria maydis ) se deben observar los peritecios del hongo en el centro de la lesión. En este caso no se observaron esos peritecios, por lo cual las muestras se encuentran en estudio", explicó.

Al margen de los distintos episodios sanitarios, como norma general Carmona recordó tres estrategias clave frente a las enfermedades: monitorear el campo y el ambiente y utilizar fungicidas según el umbral de daño económico.

Respuestas

En el caso del uso de fungicidas, el fitopatólogo detalló a La Nacion que la respuesta en rendimiento en la Argentina puede llegar a más de 1000 kilos.

Pero no es lo único a tener en cuenta: también hay que considerar, según el experto, el beneficio adicional sobre el control de otras enfermedades foliares y el beneficio de la disminución a la predisposición frente a pudriciones de raíz y tallo.

Para Carmona, la recomendación es usar mezclas de estrobilurinas más triazoles. Y las aplicaciones pueden ser hechas en V8 o a partir de Vt-R1 (panojamiento y floración).

"En ambos casos, V8 o VT-R1, debe considerarse el ambiente, tomando en cuenta que temperaturas de más de 30 ºC provocan la disminución de la germinación de las esporas. Por ello, si el ambiente durante el día es relativamente fresco [promedios de 17 a 26 ºC], con noches frescas y con escasas lluvias (1 a 20 milímetros), se recomienda proceder a la aplicación según el umbral de daño de acción", explicó el fitopatólogo.

"Por el contrario, si el cultivo se encuentra en V8 con días muy secos y temperaturas elevadas o noches cálidas se recomienda esperar hasta Vt-R1 para realizar la aplicación", agregó.

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