La maquinaria agrícola, a puro show

Por Félix Sammartino

19deNoviembrede2011a las09:39

Sí, Agritechnica 2011, la mayor muestra de maquinaria agrícola del mundo bajo techo, es una fiesta. Los fabricantes europeos, en particular los alemanes, no pueden creer todavía el boom de ventas que tuvieron durante este año, superando a la más afiebrada de las estimaciones. Y como no podía ser de otra forma, los productores europeos, empujados por los precios de las commodities, se suman a este clima optimista como la gran mayoría de los productores de alimentos del planeta. Lo cierto es que el crecimiento anual en ventas de maquinaria y equipamiento agrícola en la Unión Europea fue del 16%. En euros esto significa una facturación de 24.000 millones. Y los argentinos quieren subirse a esa ola.

Durante el 2011 en Alemania se venderán 35.000 tractores, cifra no lograda desde mediados de los años ochenta cuando se encontraban en actividad el doble de productores. La industria alemana, que está trabajando al ciento por ciento de su capacidad, no sólo festeja el presente sino que ve un futuro color de rosa. Para el año que viene, según los resultados de una encuesta reciente, el 85% de los fabricantes cree que tendrá un escenario de negocios bueno o muy bueno. Esta misma exposición, a pesar del frío con que nos recibe en un otoño destemplado, es un fiel termómetro de lo que está ocurriendo en cuanto al dinamismo que ha tomado la actividad agrícola. Hace dos años, en la última edición de Agritechnica, pocos creían que se podían superar los números de su fenomenal convocatoria de expositores y visitantes. Para esta edición se presentaron 2748 expositores de 48 países y se espera a 350.000 visitantes. Un crecimiento del 17% respecto de la última edición.

Entonces y ante tanta algarabía, uno está tentado de preguntar: ¿y la crisis griega, italiana y española? Vale tener en cuenta como dato que de los 1372 expositores extranjeros que se presentaron, 322 son italianos. Poco importa porque de las respuestas obtenidas de distintos interlocutores, protagonistas de la industria y de la producción alemana, el riesgo queda minimizado. Ni siquiera la baja de los subsidios agrícolas a los productores, que en un escenario de ajuste fiscal es más que probable, les suena como una amenaza. Aunque éste no sea el caso de los productores de carne y hueso, en especial de los pequeños, como Alfons Bunk, un entusiasta de la siembra directa que cultiva en el sur de Alemania 100 hectáreas de trigo con rendimientos de 60 y 80 quintales por hectárea. "El Estado me subsidia con 300 dólares la hectárea sin los cuales sería muy difícil producir por la pequeña escala que tenemos. Muy distinta a la situación de los campos del este alemán, que tienen más escala", explicó

Quizá la forma despreocupada con que se observa la crisis financiera se explique por esta euforia que se vive aquí o porque la actividad agrícola es percibida ahora como uno de los sectores protagónicos de la macroeconomía, capaz de resolver los grandes interrogantes del futuro, como satisfacer la alimentación de la población y ofrecer la energía de forma más amigable con el medio ambiente. "La producción agrícola es el futuro", es el eslogan que se repite.

Con este clima de fiesta los fabricantes de maquinaria agrícola argentinos redoblaron la apuesta de ediciones anteriores y se presentaron en un pabellón argentino con exhibición de maquinaria. Conformaron su participación 23 empresas, de las cuales 9, además de la presencia institucional y comercial, se animaron a exhibir sus equipos. Así, los visitantes a Agritechnica pudieron observar cuatro sembradoras, las que llevaron las fábricas de Crucianelli, Juri, Fabimag y Búfalo. Por su parte, Metalfor exhibió su pulverizadora autopropulsada de 3200 litros, y Cestari, su tolva de 22 toneladas adaptada a Europa con doble eje en balancín. Pierobon exhibió dos cuerpos de siembra; Agribusiness Consulting, una serie

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