La salida de los depósitos en dólares se mantiene en unos u$s 50 millones diarios

Si bien reconocen la desaceleración de la fuga, los banqueros se preocupan por el dinero que ya se fue: u$s 2.300 millones en veinte días.

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23deNoviembrede2011a las08:00

Algunos ya le pronostican una extinción definitiva. Pero para otros la fuga tarda en desaparecer y, persistente, le sigue restando liquidez a los bancos para el financiamiento en dólares. “No va a estar tan fácil la prefinanciación a exportaciones”, le advirtió estos días a El Cronista uno de los banqueros que participó el jueves pasado en la reunión con Amado Boudou y Marcó del Pont. Los ahorristas ya no acuden en masa a reclamar sus divisas depositadas en las entidades. Pero continúan llevándose hasta estos días al menos u$s 50 millones por día.

“Más que la foto, lo importante es que la tendencia es descendente. Y en algunos días esos dólares empezarán volver”, se ilusionan en el Banco Central.
Los ejecutivos reconocen la desaceleración, pero igual lloran sobre los depósitos derramados: “Estamos viendo tomar alguna líneas con el exterior, pero eso supondrá necesariamente trasladar los costos a nuestros clientes”, agregó el banquero.

En las últimas semanas, y frente a esta fuga de dólares, los grandes bancos del país decidieron reflotar el contacto con corresponsales de entidades del exterior y conversar sobre la necesidad de tomar nuevos créditos en moneda extranjera que les permitan sostener su financiamiento a los exportadores.

Las últimas cifras del Banco Central reflejan que, al menos hasta ahora, no son muchos los audaces. Las obligaciones de los bancos vinculadas a operaciones de comercio exterior pasaron de los u$s 578 millones a los u$s 587 millones durante las dos semanas siguientes a las medidas de la AFIP.

El problema: las entidades deben pagar por ellas una tasa de hasta 3,5% anual (que está dada por el spread de 250 puntos básicos sobre la Libor). Es hasta cinco veces más que la que pagan por fondearse hoy con un plazo fijo mayorista en dólares (según el BCRA: 0,81% anual).

Como este costo adicional debería ser trasladado directamente a las empresas, el rango de tasas de las prefinanciaciones, que hasta antes de las novedosas medidas de la AFIP se mantenía entre 1% y 5%, podría pasar en unos meses a máximos del 9% anual en dólares.

Fondeo externo

Ninguna de las entidades optó por echar mano a la herramienta de pases en dólares diseñada por el Central: préstamos a cortísimo plazo (1, 7 ó 30 días), a una tasa de 0,1% anual. Frente a esto, en la reunión de la semana pasada Marcó del Pont dejó abierta la posibilidad de ampliar los plazos más allá de los 30 días. En el sector miran con desgano la propuesta: “Antes que depender del Central es preferible tomar una línea del exterior, como ya lo hacemos. Quizá sea un paliativo, pero si la fuga no cede, con esto no alcanza”, comentó un ejecutivo. Así, el sistema financiero que hoy festeja por la desaparición de un “descalce de monedas” que se hizo visible en la crisis de 2001, y que derivó por esos años en un incumplimiento masivo, empieza a sentirse ahora presionado por los efectos de otro castigo: el “descalce de plazos”.


Por Ignacio Olivera Doll.

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