Alemania siembra más desconfianza y las bolsas vuelven a caer hasta 3%

Influyeron malos datos económicos de EE.UU. y China. En Wall Street el mercado perdió 2,6% y se evaporaron u$s 850.000 millones en valor de las acciones desde mediados de mes.

24deNoviembrede2011a las08:00

Sigue el castigo a ultranza en los mercados. En esta oportunidad, el golpe de gracia provino de varios frentes: China, EE.UU., Alemania y Europa en general. Nadie puso sobre la mesa una sola noticia positiva, lo que desplomó a los mercados con rojos de hasta 2,6% en las plazas desarrolladas.

A simple vista, nada parece contener el malhumor de los inversores que se quedarán sin brújula a partir de hoy cuando se paralicen las operaciones en Nueva York por el día de Acción de Gracias. La semana, parados a hoy, ya está perdida. Así, más de u$s 850.000 millones se esfumaron en valor de mercado en Wall Street desde mediados de noviembre. El efecto pobreza para los inversores potencia otro mal cierre del año en lo financiero.

Ayer, la lista de contusos era generalizada: el Dow Jones bajó 2,1%, el S&P500 2,2% y el Nasdaq 2,4%. En el Viejo Continente, Madrid cayó 1,6%, Fráncfort 0,7%, París 1%, Atenas 1,2%, Milán 2,6% y Londres 1,1%.

En el relato de los hechos, aparecen varios factores que desestabilizaron a los mercados. Alemania colocó deuda a una tasa más baja que la emisión anterior pero sólo recibió ofertas por poco más de la mitad del monto solicitado. El Tesoro vendió solo 3.644 millones de euros de los 6.000 millones que ofreció en nuevos bonos Bund a 10 años. El rendimiento de los papeles adjudicados fue del 1,98%, por debajo del 2,09% de la subasta precedente.

“El resultado de la emisión refleja las condiciones de un mercado extremadamente nervioso. Pero no significa una penuria de refinanciación para el presupuesto alemán”, indicaron analistas de ING que agregaron que si la demanda se queda corta en más de 1.000 millones de euros, sería “una señal de debilidad”. Para el analista jefe del Danske Bank, Jens Peter Sorensen, la emisión refleja “una profunda desconfianza en el proyecto del euro más que desconfianza en los bonos del gobierno alemán”. Sea como fuere, esta fue la primera vez que un país como Alemania empieza a generar escepticismo en el mercado.

Por otro frente, el sector fabril chino exhibió su mayor contracción en 32 meses en noviembre al caer las nuevas órdenes, según mostró un sondeo anticipado, reviviendo el temor a que China estaría avanzando hacia un aterrizaje económico brusco y avivando las preocupaciones sobre una recesión global.

Finalmente, en EE.UU. se conoció que la cifra semanal de solicitudes de subsidio por desempleo en EE.UU. subió en 2.000 y se ubicó en 393.000 la semana pasada, cuando los analistas habían previsto que quedarían en las 390.000. Por otra parte, el gasto de los consumidores, que equivale a más de dos tercios de la actividad económica de este país, subió un 0,1% el mes pasado –por debajo del 0,3% que calculaban los expertos–, aunque los ingresos personales crecieron más de lo previsto, el 0,4%.

“Es lo desconocido en letras mayúsculas”, dijo David Sowerby, un gerente de cartera de Bloomfield Hills. “Se trata de la recesión probable de Europa, lo desconocido en términos del contagio, China que está más lenta. Esto es una guerra contra las valuaciones de las acciones en EE.UU.”, añadió. “Ellos se están quedando sin tiempo en Europa”, afirmó David Joy, el estratega jefe de mercado de Ameriprise Financial Inc.. “Hay una presión real en los mercados de bonos. El mejor remedio es el crecimiento, y el tono de los datos económicos, por lo menos a nivel internacional, es hacia un mayor debilitamiento”, agregó. El negativo clima mundial volvió a impactar en el petróleo que perdió 1,5% hasta los u$s 96,5; y en el oro que cedió un 0,5% hasta los u$s 1.695. El refugio pre

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