Recrudece la falta de naftas en vísperas del primer fin de semana largo de verano

La mayoría de las empresas incrementaron la oferta. Sin embargo, en casi todas las estaciones de servicio hubo cola para cargar o quiebre de stock.

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25deNoviembrede2011a las08:12

La llegada del primer fin de semana largo con características de verano, con temperaturas en torno a los 30´, volvió a poner en evidencia la precaria relación entre la oferta de naftas y gasoil, por un lado, y la demanda, que suele superar a la primera en algunas ocasiones durante el año. Desde el lunes, y con mayor crudeza a medida que se acercó el fin de semana, fue complicado llenar el tanque, en especial con nafta súper y con gasoil. En algunos casos, los requerimientos de los automovilistas ávidos de combustibles fue tanto que incluso quebró el stock de naftas premium en algunas estaciones de servicio.

Si bien el la escasez de combustibles es un mal crónico que sobrevuela a las estaciones de servicio, durante la última semana se hizo más notorio. Como suele ocurrir, entre las primeras en sufrir el quiebre de stock figuran las estaciones de bandera YPF. Hay un motivo sobresaliente: con precios por litro de $ 6,049 para la premium, $ 4,829 para la súper y $ 4,069 para el gasoil, tiene los valores más bajos del mercado. El resto de las empresas líderes, como Esso, Shell, Petrobras y Oil, la firma de Cristóbal López, se encuentran por encima de esa marca.

“Lo que esté pasando en este momento es una cuestión puramente coyuntural. El abastecimiento es normal”, explicaron desde una de las empresas, donde reconocieron que los tres días libres inciden en la demanda de combustibles. “Puede que la gente esté más previsora y haya decidido llenar el tanque con antelación”, completaron.
La falta de combustibles, además, se da en un contexto de sostenido crecimiento de la oferta al mercado interno, algo que obligó a las empresas a recurrir cada vez más a la importación no sólo de gasoil –algo habitual– en la Argentina durante las últimas décadas, sino también a la de naftas.

En septiembre, el último mes del que hay registros oficiales, las principales petroleras vendieron 142.342 metros cúbicos (m3) de premium, un 46% más que en el mismo período del año anterior.

En el caso de la súper, el combustible más consumido por la clase media, las empresas volcaron en el noveno mes del año 402.290 m3, un 11% por encima de los 362.524 m3 del año pasado. Y también aportaron un 78% más de gasoil (144.000 m3 en el mes).
Uno de los referentes del sector lo definió en estos términos: “La refinación está justa. No sobra capacidad y si hay mayor demanda habría que cubrirla con importación, que es 35% más cara que el precio local. Todos quieren ser el último en tener que importar o esperar que los precios locales se acerquen más. Además, el procesamiento de crudo está frenado por el alto stock de fuel oil, que debe ser exportado porque el gobierno decidió consumir LNG importado (en las centrales eléctricas) y más caro”.

La demanda, además, crece a pesar de los aumentos de precios. En enero de este año, por caso, un litro de nafta súper en Capital costaba $ 3.926, mientras que en octubre de este año, de acuerdo con los últimos números disponibles, llegó a 5,029; es decir, un 28% más que en el primer mes del año.

Lo mismo sucedió con el resto de los combustibles, pero el alza de los valores, que aún se encuentran por debajo de las referencias regionales, tampoco ayudó a moderar el consumo.

Por Pablo Fernández Blanco.

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