Cristina viaja a Venezuela y se reúne a solas con Chávez y Dilma

Será la última gira de su primer mandato, que incluye reuniones y una “trilateral“.

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29deNoviembrede2011a las08:04

Desde la cumbre Iberoamericana de Mar del Plata no se reunían tantos presidentes latinoamericanos como en los cónclaves que van a tener lugar entre este jueves y sábado en Caracas, todos alrededor de Hugo Chávez. El venezolano incluso convocó más mandatarios que el encuentro de diciembre de 2010 en la Ciudad Feliz. Le confirmaron presencia más de treinta jefes de Estado. En estos tres días, en el que será su último viaje al exterior antes de que inicie su segundo mandato, Cristina Kirchner mantendrá dos reuniones bilaterales con Chávez, una con su colega de Brasil, Dilma Rousseff, y un almuerzo con los otros dos mandatarios , la llamada “trilateral” para este jueves 1 de diciembre.

La reunión entre Cristina y Dilma en Caracas se barajaba desde la semana pasada cuando en Brasilia el nuevo embajador allí, Luis María Kreckler, y el secretario de Industria, Eduardo Bianchi buscaron delinear la agenda en torno a los conflictos comerciales latentes. Según supo Clarín , aunque las licencias a la importación van a seguir rigiendo, se evalúa seguir flexibilizándolas. Una fuente del Gobierno dijo además que se prepara una agenda de medidas “positivas” con Brasil , incluso una para frenar de manera conjunta el flujo descomunal de importaciones chinas al seno del Mercosur, un tema de obsesión para Brasil. Por cierto, la crisis internacional está más uniendo que agrietando la relación con el país vecino, con quien hasta ya se consensúa el proteccionismo. Un escueto comunicado de la Cancillería confirmó ayer la reunión de las presidentes para el viernes.

En lo que hace a la bilateral con Chávez, una muy alta fuente del Gobierno, que pidió cuidados y reservas para que la información no fuera “mal utilizada” por los antichavistas señaló que el encuentro, como también el que mantendrá Dilma con el venezolano, no sólo tiene que ver con las agendas bilaterales de trabajo.

También con la preocupación de ambas por el estado de salud de Chávez , quien está bajo un intenso tratamiento contra un cáncer cuyo pronóstico no sería bueno.

Pese a dispensarle cariño a Chávez, Cristina le dio un mayor pragmatismo a la relación con Venezuela que la que tuvo su marido Néstor Kirchner -bajo cuyo mandato explotaron los problemas con EE.UU. y escándalos por los turbios negocios entre Buenos Aires y Caracas- refrescará los acuerdos que ya fueron firmados hace tiempo. Un acuerdo automotriz, otro de viviendas y el de alimentos, que es el único que en realidad funciona con una Venezuela cada vez con menos petrodólares.

En lo internacional, aunque no arroje resultados inmediatos, los encuentros del jueves al sábado tendrán importancia simbólica. En principio, porque la que será la primera cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), fagocitará a la nunca activa CALC -que reúne a América Latina y Caribe- y a ese mecanismo de diálogo político conocido como Grupo Río, excluyendo de manera explícita a Estados Unidos y Canadá.

De hecho, el ecuatoriano Rafael Correa ya volvió a la carga con que hay que enterrar a la OEA, por el sobrepeso de Washington en esa organización. El sábado, la Unasur trabajará mecanismos de consenso regionales para blindarse de la crisis mundial. Hoy, la embajadora Alicia Castro, y José Vitar, de la Cancillería, afianrán los documentos que firmarán los presidentes.

Por Natasha Niebieskikwiat.

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