Show me the money: el día que políticos banqueros e inversores volvieron a creer

Show me the money”. Muéstrame el dinero. Se lo han estado gritando los inversores a los banqueros; los banqueros a los banqueros centrales; los banqueros centrales a los políticos; los políticos de la zona euro a Merkel; Merkel al FMI.

01deDiciembrede2011a las07:54

Cualquiera que haya visto un poco de cine es probable que recuerde la escena. Jerry Maguire (Tom Cruise) es uno de los mejores hombres de una cotizada agencia dedicada a la promoción de deportistas tiene que empezar de cero con un jugador de fútbol americano de segunda categoría como único cliente y una madre soltera como secretaria. Su cliente es Rod Tidwell (Cuba Gooding Jr), un chico difícil de satisfacer el cual durante los siguientes meses le reprocha a Jerry que no se esfuerza lo suficiente para conseguirle un contrato lucrativo. La situación toca fondo y en el peor momento, Tidwell no sólo le grita a Maguire su clásico “Show me the Money” sino que en un gran salto escénico, lo obliga al propio Maguire a gritarlo varias veces a través del teléfono.

Ayer, seis grandes bancos centrales (la Fed, el BCE, el Banco de Inglaterra, el de Suiza, el de Japón y el de Canadá) anunciaron una serie de medidas para garantizar la liquidez (billetes) en el sistema financiero y hacer que circule más rápido y mejor el crédito (dinero a plazo) desde las entidades bancarias a las familias y empresas. Para ello, han rebajado el costo de los swap de liquidez, que es una línea de crédito que se dan los bancos entre sí para que en caso de necesitarlo, puedan pedirse dinero prestado. ¿Cuál es la diferencia entre un préstamo y un swap? En el swap se intercambian activos, es decir, si la Fed pide 50.000 millones de euros, tiene que entregarle al BCE los u$s 67.000 millones correspondientes y los retiene hasta que se cierra el swap.

Quizás, el ejemplo más sensato sea pensar que un banco europeo –S, M, L, XL o XXL– que necesita entregarle euros a un cliente, puede, si no los tiene a mano, pedírselos al Banco Central Europeo. El señor Mario Draghi (titular) hace las gestiones, y manda un delivery al banco en cuestión con euros recién saliditos de la imprenta. Pero ¿qué pasa si, en un reflejo de la desconfianza, las familias y empresas empiezan a demandar dólares? ¿Qué pasa si deciden vender las cuotasparte de los fondos comunes en dólares que tienen? Respuesta: Houston, tenemos un problema porque el BCE no puede manejarse con dólares.
Con estos swap, lo que se facilita es precisamente eso: que el BCE pueda suministrar grandes cantidades de dólares a sus bancos. Para eso sirve el swap. En rigor, se abarata el interés que se cobra en las operaciones anteriores y se establece que los swaps sean multidivisa. (Hasta ahora solamente se habían dispuesto líneas de crédito en dólares).

Vidrium qué ricus est
Ayer hubo entusiasmo en los mercados. Pero nadie come vidrio (está caro y se ha masticado mucho) y el BCE, menos. El señor Mario Draghi sabe perfectamente que el único que tiene todas las credenciales –y la billetera– para detener la corrida contra la deuda europea es el BCE. Pero como han leído y releído el vademécum de la política vernácula, también saben cómo se comportan los políticos de los gobiernos de la eurozona, prometiendo algo y luego eternizándose en cumplir esa promesa. Así, el “show me the money” que los banqueros le hicieron a los bancos centrales tuvo, en parte, y bajo una lectura de unidad política, su respuesta ayer (“nosotros, los banqueros centrales, podemos actuar juntos, y si los políticos responden bien, podemos emitir para comprar bonos”). De aquí en adelante, la pelota pasa al otro equipo.

No es que vaya a haber gambeta de Draghi, sino que los tecnócratas primero esperarán ahora que los políticos hagan su trabajo y lleguen a un punto de no retorno en el plan anticrisis. El punto de no r

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