Alimentarias, con un ojo en Europa

Las empresas advierten que si se profundiza la crisis en la zona euro podrían caer las exportaciones.

01deDiciembrede2011a las08:00

La profundización de la crisis europea amenaza a las exportaciones argentinas de alimentos y bebidas. En la industria local reconocieron que, ante un probable escenario de recesión en el continente europeo, la demanda de productos argentinos se podría ver seriamente afectada, con una baja superior al 15% en 2012.

"Si se repite una caída como la del 2008-09, las ventas del sector podrían bajar entre 15 y 20 por ciento", reconoció el presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja, que igualmente se mostró confiado en el potencial que muestra la industria nacional. "La Argentina está en condiciones de duplicar las exportaciones de alimentos procesados y bebidas. Actualmente, el país produce alimentos para abastecer a más de 400 millones de personas y en 2020 podríamos alcanzar a más de 650 millones de personas; es decir, algo más del 8 por ciento de la población mundial", explicó el dirigente empresarial en la presentación de un nuevo plan de competitividad para la industria con que se busca que las exportaciones de alimentos procesados en 2020 alcancen a los US$ 45.000 millones anuales.
En la mira

En Copal explicaron que hasta el momento la industria alimentaria argentina viene sobrellevando sin problemas los efectos de la crisis europea, y de hecho proyecta cerrar el año con exportaciones de productos procesados por US$ 23.000 millones, en línea con los US$ 22.702 millones. "La Argentina exporta alimentos a 212 países, con lo cual se encuentra lo suficientemente diversificada. En el caso puntual de Europa, hasta el momento no se percibe una caída en la demanda, aunque sí cierta desaceleración", reconoció Mercedes Nimo, directora ejecutiva de Copal.

En la industria explican que, hasta el momento, los dos sectores que sintieron los efectos de la crisis del euro son la industria pesquera y los fabricantes de aceite de oliva. En el primer caso, el impacto se explica por la fuerte caída en la demanda de productos por parte de España e Italia, que se encontraban entre los principales compradores de las pesqueras que operan en la Argentina. En tanto, en el caso de los aceites, la crisis que enfrentan las economías griega e italiana se tradujo en una sobreoferta mundial de producto, con la consiguiente caída de los precios internacionales.

"Europa representa cerca del 30 por ciento de las exportaciones argentinas de alimentos procesados, pero la situación no es tan preocupante porque lo que compra son básicamente productos semielaborados. En el caso de los alimentos con mayor nivel de procesamiento, el principal cliente de la Argentina sigue siendo América latina", señaló Marcelo Ceretti, secretario ejecutivo de la Cámara Industrial de Productos Alimenticios (CIPA), una de las cámaras que integran Copal.

El objetivo de duplicar las exportaciones del sector para 2020 se sustenta en algunos datos, como el fuerte crecimiento de las inversiones.

Según Copal, los anuncios de nuevos proyectos en el sector alcanzaron a US$ 2119 millones, lo que implica la segunda cifra más alta del año, después de los US$ 2280 millones registrados en 2006 y un crecimiento del 74,4% frente al año anterior.

Fomento pyme

En la industria alimentaria destacan que para cumplir con el objetivo de duplicar sus exportaciones en 2020 y llegar a los US$ 45.000 millones las pymes jugarán un papel fundamental.

Con el objetivo de impulsar la inserción internacional de las pequeñas empresas del rubro -que representan el 94% de las firmas alimentarias que operan en el país-, la Copal avanza con dos programas de financiamiento pyme.

El primero es un acuerdo con la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (Sepyme), por el cual Copal quedó habilitada para funcionar como "ventanilla" en el

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