La primavera no se vio afectada por la niña

Con el último día de noviembre cerró trimestre de primavera. Teniendo en cuenta que el mismo transcurrió bajo los efectos de La Niña, es interesante resumir como se han comportado las lluvias de este período.

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01deDiciembrede2011a las17:38

Para ello, lo más efectivo es comparar los registros observados con las estadísticas (1973-2010) presentando los resultados en forma de categorías que permiten identificar los desvíos. Recordamos que la señal del fenómeno La Niña sobre el patrón pluvial es en general deficitaria, pero tendiendo a abarcar zonas muy extendidas desde el NEA hasta el centro de la provincia de BA.

El mapa es lo suficientemente claro como para justificar el título. Si bien se observa un área deficitaria que se despliega desde el sur de SF hacia el delta y la cuenca baja del Salado, no es coherente argumentar que La Niña ha causado esta falta de precipitaciones. Desde las zonas agrícolas de Paraguay, pasando por el NEA y llegando a la mayor parte de la región pampeana, las lluvias han tenido como piso las lluvias normales.

Si bien el resumen del trimestre es favorable, es necesario aclarar que la distribución temporal de las precipitaciones no fue la más adecuada. Septiembre fue seco en la zona núcleo y generó un importante atraso de las siembras tempranas de maíz. Octubre se recuperó de manera muy destacada en las provincias del centro, pero fue muy seco en todo el sur de la región pampeana, donde el sudoeste padeció el déficit también en septiembre. Finalmente en Noviembre, las lluvias fueron muy destacadas en gran parte del sur de la región pampeana, con valores record en algunos sectores, lo cual cubrió las deficiencias previas. Durante el pasado mes la provisión de agua fue más cercana a lo normal en la zona central pero hubo salteos que si bien no generan problemas graves de humedad en la zona núcleo, ponen presión a la oferta de agua de diciembre que no puede fracasar. Por lo pronto al agua hay que esperarla al menos hasta el 8. Hasta entonces solo pueden darse lluvias modestas.

En resumen teniendo en cuenta que un indicador de gran escala como es La Niña solo puede monitorearse a escala regional y en un período extendido de tiempo como lo es al menos un trimestre, concluimos que el paso de la primavera ha sido, con sus altibajos, favorable para los cultivos.

Aún resta ver que pasará en diciembre que estadísticamente es un mes que aún presenta señal negativa de La Niña. Sin embargo, este indicador se viene manteniendo en niveles débiles y parece poco probable que gane protagonismo en el resto de la campaña como para justificar deficiencias hídricas de gran escala como la que se observó por ejemplo, entre mediados de octubre y mediados de enero del año pasado. El evento La Niña del año pasado duplicó en intensidad al actual y por eso somos optimistas respecto del bajo impacto que este fenómeno puede tener en el resto de la campaña.

 

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