Cambios en Economía le dan aire a Marcó del Pont en un año complicado

Si bien Lorenzino es un hombre de Boudou, su nombramiento es bien recibido ya que tiene un diálogo fluido con el Central. Será clave en un año difícil. Aunque Cristina no anunció cambios en el BCRA, los pliegos aún no están aprobados.

07deDiciembrede2011a las07:44

Los pocos cambios en el Gabinete que asumirá el 10 de diciembre cayeron bien en el Banco Central (BCRA). La designación de Hernán Lorenzino al frente del ministerio de Economía es buena noticia para Mercedes Marcó del Pont. Si bien el actual secretario de Finanzas de la Nación es del riñón de Amado Boudou, vicepresidente electo y de corta afinidad (a voces) con la presidenta del BCRA, Lorenzino venía siendo hasta el momento el nexo entre Hacienda y la entidad monetaria. “Hay un muy buen clima por el nombramiento. Hernán era el representante de Economía acá y participaba de la reuniones de directorio. Tenemos un diálogo muy bueno y fluido con él”, comentaban dentro de la cúpula de Reconquista.

La coordinación entre ambos despachos es clave. Pero a Marcó del Pont no le espera un año fácil. La razón de su visto bueno al frente del organismo puede convertirse en su talón de Aquiles. La ex Banco Nación llegó al mando del Central a principios de 2010 a raíz de la pelea por la utilización de reservas para pagar deuda (desde marzo de ese año se convirtió en ley) que terminó con la salida de su antecesor, Martín Redrado. Desde entonces a hoy, la desarrollista ha mostrado ser una clara defensora del uso de las divisas para avanzar en la política de desendeudamiento y de esa manera pasó una primera prueba, aunque no terminó de sellar su permanencia. Su ratificación continúa abierta: ella junto a tres directores (el vicepresidente Miguel Pesce, Waldo Farías y Santiago Carnero) esperan aprobación de sus pliegos en el Senado. Mientras tanto, trabajan en comisión.
Las reservas para pagar deuda, que se ubican por encima de la base monetaria dejaron de existir en las últimas semanas según la información oficial más reciente difundida por el Central.

La cintura de Marcó del Pont para sortear la caída en las “reservas de libre disponibilidad” terminarían de firmar su continuidad hasta el 2016. Los dólares en poder del organismo llegaron a ser de $ 196.653 millones al 25 de noviembre pasado, y se ubicaron por debajo de los $ 197.712 millones que registró la base monetaria ese mismo día. El proyecto de Presupuesto 2012 presentado al Congreso prevé el pago de unos u$s 5.670 millones con recursos de la autoridad monetaria.
El principal motivo de la disipación es que, con un delgado superávit comercial, gran parte del año el BCRA estuvo financiando la salida de capitales con reservas y al mismo tiempo se registró una fuerte expansión del circulante monetario. En rigor, éste será el primer año de la era K en que la arcas del ente cerrarán en rojo, con una caída que hasta hoy es de más de u$s 6.000 millones. Por lo pronto, hay una ayuda extra con los controles cambiarios impuestos en noviembre, que frenaron en seco la dolarización del público. En estas medidas, el BCRA también mostró absoluta “sintonía” con Olivos. Hasta el mes pasado la fuga de fondos promediaba los u$s 3.000 millones mensuales. Hoy, la salida se redujo a la mitad.

La disyuntiva en adelante entonces vendrá por acelerar o no una devaluación en el tipo de cambio para aumentar el valor de las reservas con una oferta de divisas que también será más exigua: se espera que en 2012 por la caída en el precio de la soja ingresen u$s 4.000 millones menos del sector agrario

En Reconquista, los ánimos por el momento se muestran serenos. “Se seguirá profundizando la línea de trabajo de hasta ahora. La ampliación del crédito al sector productivo y seguir profundizando la banzarización”, señalaron en la entidad, esperanzados con una continuidad. Las expectativas quizá

Temas en esta nota