Tenues señales de recuperación para la actividad ganadera

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10deDiciembrede2011a las08:15

Por primera vez en dos años, la faena de octubre, con 910. 000 cabezas, es más alta que la de igual mes del año anterior. Las caídas en la matanza con respecto a 2010 venían estrechándose mes a mes y en octubre tomaron un comportamiento diferente. En términos absolutos, de todos modos, continúa siendo una oferta 35% inferior a la de dos años atrás, pero la tendencia indica que la matanza ha dejado de caer. Además, la oferta de carne estaría potenciada por un aumento del peso medio de faena, que se ubicaría ya cerca de los 235 kilos por animal, lo que daría una oferta de 214.000 toneladas para octubre contra las 203.000 toneladas de igual mes del año pasado.

Estos cálculos fueron hechos por Ignacio Iriarte, director de Informe Ganadero, quien también comparó los valores recibidos por el productor en moneda constante. "El precio del novillo en Liniers -8,40 pesos por kilo vivo- es 12% más bajo, en términos reales, que un año atrás, aunque todavía resulta 55% superior al promedio 1999/2010", apunta el consultor.

La serie toca su punto más bajo en 2001, con $ 2,90 por kilo vivo y luego arroja un promedio de $ 6,20 de hoy para el período 2002/2005, antes de la intervención del mercado ganadero. En 2008, en plena liquidación ganadera y seca, el promedio anual fue de $ 4,49. A dinero de hoy, el punto más alto de la serie fue en noviembre del año pasado, con $ 9,80 por kilo vivo.


De cara al futuro, con perspectivas de fuertes ajustes en los precios relativos para los próximos meses, y con varios bienes y servicios que inevitablemente deberán actualizarse, parecería muy difícil que el precio del novillo pueda superar la inflación y crecer en términos reales. El fuerte ajuste previsto en los servicios públicos, en el transporte, en las expensas, en los colegios y en los seguros, agregado el menor nivel de actividad económica que se pronostica para el año próximo, disminuirán el ingreso disponible de la población, por lo que se reduce la posibilidad de una recuperación del precio de la hacienda en términos reales.

Hasta ahora, si bien el stock ganadero total todavía no ha crecido, hay otros indicadores que permiten anticipar que el aumento en la producción de carne vacuna ya está en marcha, al crecer al mismo tiempo la cantidad de hembras en servicio, la tasa de marcación y el peso medio del animal faenado. En el corto plazo, esa mayor producción queda neutralizada por la retención y no llega ni a los frigoríficos ni a los consumidores. Pero es altamente probable que a partir de 2012 empiece a expresarse en un stock más alto y algo más productivo.

Por Carlos Marín Moreno

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