La recuperación del stock podría darse en menor tiempo

La faena de hembras se redujo y los precios permiten avanzar en mejoras tecnológicas.

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10deDiciembrede2011a las08:18

De acuerdo con un trabajo realizado por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) sobre participación de hembras en el total de la faena, el reacomodamiento de las existencias vacunas podría darse en un plazo menor a la proyección a 2020 que manejan varios analistas, siempre y cuando se mantenga la fase de retención y no se vea afectada por desincentivos o sucesos sanitarios y/o climáticos que impacten negativamente sobre el negocio.


El IPCVA viene trabajando activamente en el análisis y la reformulación de herramientas conceptuales que permitan analizar la situación presente y proyecciones futuras de la cadena de ganados y carnes, a fin de proveer insumos útiles para la formulación de políticas públicas y la toma de decisiones en la cadena.


En ese marco, un reciente trabajo del Instituto se abocó a analizar uno de los más importantes indicadores sectoriales: la participación de las hembras (categorías vacas, vaquillonas y terneras) sobre el total de la faena vacuna local.

Reformulación. El resultado del trabajo fue la reformulación del punto de equilibrio entre la faena de hembras y la variación de las existencias ganaderas argentinas, llevándolo del histórico situado en el 42 por ciento, al 45 por ciento, guarismo a partir del cual se espera que el stock de ganado vacuno incremente sus existencias durante períodos de alta rentabilidad.

Este aumento se explicaría en la incorporación de tecnología (genética, alimentación, sanidad y de manejo) a los procesos productivos por parte de los diferentes actores del sector ganadero argentino durante el período 1980/2010.

En la actualidad, el nivel de faena de hembras se ubica en el 37,6 por ciento, como promedio para el período enero/septiembre de 2011, lo que implica un incremental en las existencias ganaderas del orden del siete por ciento en razón de que los productores están reteniendo una mayor proporción de hembras porque el sector de cría ha recuperado la rentabilidad perdida, por lo cual se logrará incrementar la oferta futura.

Esta fase de expansión en que se encuentra el ciclo ganadero, manifestada por el menor nivel de participación de hembras en la faena, trae aparejada una mayor producción de carne (mayor peso de la res en faena) que es explicado por el aumento de rentabilidad de la invernada y que se logra con mayor tiempo de permanencia de los animales en los establecimientos ganaderos.

Este mayor peso de faena genera una mayor eficiencia (se licuan costos fijos) en el sector de la industria frigorífica, que en la actualidad está soportando los efectos generados por la falta de un volumen de animales para faena, producto del ciclo de liquidación anterior, que repercutió no sólo en el nivel de existencias ganaderas, sino que afectó la cantidad de madres futuras del rodeo nacional.

A partir de este dato, la industria podrá analizar el mejor modo adecuarse a las nuevas condiciones de oferta ganadera y se podrán realizar estimaciones más precisas sobre los volúmenes exportables manteniendo el equilibrio con el consumo interno.

Buena noticia. La reformulación del punto de equilibrio resulta una buena noticia en tanto nos permite volver a analizar el impacto de la faena de hembras –que alcanzó niveles del 47/49 por ciento para el período 2007/2009– y concluir que el reacomodamiento de las existencias vacunas podría darse en un plazo menor a la proyección a 2020 que manejan varios analistas. Ello, como se dijo, siempre que la fase de retención se mantenga y no se vea afectada por desincentivos o sucesos sanitarios y/o climáticos que impacten negativamente sobre el negocio.

Miguel Schiariti - Vicepresidente del IPCVA.

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