Moyano vuelve a exhibir su poder de movilización para frenar ofensiva K

En medio de la crisis del vínculo con Cristina, el jefe de la CGT realizará una demostración de fuerza. En su entorno se debaten entre redoblar la apuesta o evitar un quiebre definitivo

10deDiciembrede2011a las09:03

El contundente poder de movilización de su organización sindical y la amenaza siempre latente de exhibirlo en las calles ha sido en los últimos años el principal recurso político de Hugo Moyano para fortalecer y hasta imponer sus objetivos en la relación con el Gobierno. Lo fue hace cuatro años cuando Cristina Fernández asumió por primera vez la presidencia con la advertencia de que no sería presa de los intereses corporativos de sindicalistas y empresarios. Entonces Moyano respondió con una masiva demostración de fuerza de los Camioneros, un gesto que apuntó a señalarle a la Casa Rosada que no estaba dispuesto a aceptar cambios en los términos de la sociedad política que había construido con Néstor Kirchner desde 2003.

Ahora, en medio de la profunda crisis que atraviesa su vinculo con el kirchnerismo, el jefe de la CGT decidió recurrir una vez más al poder de fuego de su gremio para intentar contener la ofensiva oficial en su contra y sentar las bases del futuro dialogo con el Ejecutivo. Así, cinco días después de la reasunción presidencial de Cristina, Moyano encabezará en el estadio de Huracán una imponente celebración para festejar el Día del Camionero, en la que promete movilizar más de 60.000 afiliados de todo el país en respaldo a su liderazgo sindical.

"No va a ser un acto más, será una muestra contundente del apoyo de los trabajadores a Moyano a pesar de los desplantes del Gobierno", advirtió un referente del entorno del jefe cegetista.

Desde el moyanismo aseguran que el discurso del dirigente completará el mensaje del sector hacia la Casa Rosada, aunque no se ponen de acuerdo sobre el sentido final que tendrá ese pronunciamiento.

En el ala más dura del moyanismo apuestan a la idea de privilegiar un tono confrontativo con el Gobierno y sostienen la necesidad de profundizar la embestida con los reclamos por la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias y el proyecto de ley de reparto de utilidades empresarias entre los trabajadores.

Pablo Moyano, fiel exponente de esa posición, amenaza con ir aun mas lejos y esta semana alertó con la posible salida de Camioneros de la estructura de la CGT si el Gobierno insiste, según su visión, en alentar a los grupos gremiales que aspiran al desplazamiento de su padre de la conducción de la central obrera.

A la par de las advertencias del hijo mayor del camionero, otros referentes que comulgan con esa misma posición deslizaron, además, la alternativa de que Moyano aproveche el escenario de Huracán para anunciar su renuncia a la presidencia del PJ bonaerense y hasta su salida de la conducción nacional partidaria.

"Que sentido tiene quedarnos donde nadie nos quiere", se sincero otro de los dirigentes que, en línea con las propias expresiones de Moyano, considera que la relación con el Gobierno es prácticamente irreconciliable.


A diferencia de la opinión que sostiene el ala más dura del moyanismo, un importante grupo de sindicalistas aliados al camionero rechazan la idea de que el acto del próximo jueves signifique un quiebre definitivo con el Ejecutivo y desestiman cualquier cambio inminente en la cúpula cegetista. "Moyano no va a renunciar a la CGT ni se va a ir del partido. Seguramente repetirá los reclamos que venimos haciendo, pero nadie esta alentando un conflicto con la Presidenta", afirmó un dirigente que integra el consejo directivo de la central obrera.


Los próximos pasos de Moyano también desvelan a sus opositores internos, que se reconocen expectantes del discurso del dirigente en el acto camionero. Sin embargo, tanto entre los referentes del sector de "independientes" como

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