El novillo corre desde atrás - Por Ignacio Iriarte (*)

El precio actualizado con un IPC provincial es 12 por ciento menor que el registrado un año atrás.

Por
12deDiciembrede2011a las06:58

El precio del novillo en Liniers expresado en pesos de hoy, actualizando la serie con un IPC provincial, muestra que el valor actual de 8,40 por kilo vivo es ya un 12 por ciento más bajo en términos reales que un año atrás. Aunque todavía un 55 por ciento superior al promedio 1999-2010. La serie toca su punto más bajo en 2001, con 2,90 pesos de hoy por kilo vivo y muestra entre 2002 y 2005, antes de la intervención del mercado ganadero, un promedio de 6,20 pesos de hoy por kilo vivo. En el 2008, en plena liquidación ganadera y seca, el promedio anual fue de 4,49 pesos de hoy por kilo vivo. A dinero de hoy, el punto más alto de la serie fue en noviembre del año pasado, con 9,80 pesos por kilo vivo.

Con las perspectivas de fuertes ajustes en los precios relativos para los próximos meses, y con varios bienes y servicios que inevitablemente deberán actualizarse, parecería muy difícil que el precio del novillo en los próximos meses pueda superar a la inflación, y crecer entonces en términos reales. El fuerte ajuste previsto de gran parte de los servicios públicos, el transporte, expensas, colegios, seguros, agregado al menor nivel de actividad económica que se pronostica para el año próximo, más que probablemente disminuirá el ingreso disponible de la población, por lo que se reduce la posibilidad de una recuperación del precio de la hacienda en términos reales. El Estado, al subsidiar gran parte del gasto familiar, mejora también el poder de compra de gran parte de la población para adquirir otros bienes cuyos precios son libres.

Queda como incógnita si los problemas de caja del Gobierno lo puede llevar a reducir o suprimir los subsidios a la producción de carne de pollo, que hoy, por su bajo precio, es una limitante muy seria para una eventual suba del precio de la carne al mostrador.

¿Se frena el ternero? Los actuales precios excepcionales del ternero podrían verse afectados si comienza a ceder el gordo –en términos nominales– y podrían verse afectados también si la próxima zafra de terneros es mayor a la de 2010, que ya fue 500 mil terneros mayor que la del año anterior. Es probable que en un mercado ganadero con malas perspectivas, atravesando una crisis económica, el sobreprecio del ternero en relación al gordo podría perder terreno, pero debe observarse que se avecina una cosecha récord de maíz, y que el cociente entre el precio del ganado gordo liviano (no menos de nueve pesos por kilo vivo) y el precio del maíz ($ 550-600 por tonelada), marca una relación 15:1, la más alta de cualquier serie que se tome. A la mayor oferta de maíz que se prevé, que en chacra y neto de gastos vale menos que el valor apuntado, hay que agregarle una superficie récord de silaje de maíz, sorgo y praderas, por lo que la baja eventual en el precio del ternero tendría un límite cercano. Habrá entonces el próximo año un volumen récord de recursos forrajeros que sólo se podrán valorizar si se dispone de un ternero. Sigue habiendo además millones de hectáreas vacías, y una eventual baja en el precio del ternero podría significar un estímulo para poblar esos campos. La demanda insatisfecha, por terneros y terneras, sigue siendo muy alta.

(*) Analista del mercado de carnes.

Temas en esta nota