El mercado espera que el ritmo de devaluación se duplique en 2012

El desafío que le toca a la titular del Banco Central (BCRA), Mercedes Marcó del Pont, en el segundo mandato de Cristina no será sencillo.

12deDiciembrede2011a las10:11

La autoridad monetaria estará abocada a recomponer los dólares en sus arcas en medio de una economía que crecerá menos, un declive en el ingreso de divisas al país y un mundo más hostil. Bajo ese contexto, los expertos están descontando un 2012 con el doble de devaluación del tipo de cambio, que en 2011 arrojará un 7%.

Este año, las reservas internacionales terminarán en rojo, después de que en toda la era K mostraron un saldo positivo. La caída de los dólares que atesora la entidad supera los u$s 6.000 millones y marca un descenso hasta los u$s 46.000 millones. El motivo de esta pérdida radica principalmente en la financiación por parte del Central a la elevada fuga de capitales. En el mercado se estima que en 2011 la salida de fondos bordeará los u$s 22.000 millones. Para 2012 las expectativas apuntan a una moderada baja en la dolarización de portafolios del público, aún con los controles cambiarios mediante que sirvieron hasta ahora de cepo. “La caída de las reservas se debió principalmente a un fuerte incremento en la fuga de capitales, de u$s 1.200 millones a principios de año a un ritmo de u$s 3.700 millones en octubre, cayendo a u$s 1.000 millones en noviembre a causa de la prohibición para la compra de dólares. Estamos proyectando la salida de capitales del 6% del PIB (u$s 25.500 millones) en 2011 y alrededor del 5% en 2012 ($ 22.800 millones), ya que se espera que los drivers se mantengan”, evaluaron los analistas de Barclays en su último informe sobre la Argentina en el que también anticiparon un dólar a $ 5,4 para fines del año que viene.

Si estas perspectivas se materializan, complicarán al Central que deberá volver del otro lado del mostrador y comenzar a comprar dólares para detener el deterioro de sus cuentas. En esta línea, Marcó del Pont (aún no ratificada por el Senado) deberá acelerar el ritmo de devaluación del peso de aquí en adelante. El año se despedirá con una depreciación del 7% (el dólar pasó de valer $ 4,010 a principios de año a los actuales $ 4,30). Analistas, economistas y banqueros esperan para 2012 una devaluación que se ubique entre un 15% y 30%. Según la publicación Latinfocus del mes pasado, el promedio de los analistas prevé que el tipo de cambio en el mercado oficial se ubique en $ 4,96 a fines de 2012, aunque las proyecciones son muy variadas según la entidad, como la de Tiscornia & Asociados ($ 5,70) y Orlando Ferreres ($ 5,65), el banco UBS ($ 4,30), el JP Morgan ($ 4,90) o Abeceb ($ 4,70), por nombrar algunas.

Pero aumentar el valor de las reservas a través de una mayor devaluación encontrará una traba adicional con una oferta de divisas que será más exigua: se espera que en 2012 por la caída en el precio de la soja (hoy en torno a los u$s 400 la tonelada) ingresen u$s 4.000 millones menos del sector agrario, aún con expectativas de cosecha récord cercana a las 50 millones de toneladas. Brasil será otro de los focos a tener en cuenta. El país comandado por Dilma Rousseff dejó de ser un aliado para el Gobierno local a la hora de encapsular el precio del dólar. El real ahora se está depreciando y a Cristina dejar casi fijo el tipo de cambio por las elecciones le costó una apreciación en términos reales del 14,5% contra la moneda brasileña, algo que perjudica a la industria nacional.

Con mayores o menores avatares (y como sea), el BCRA deberá aumentar el nivel de reservas el año que viene, por la simple razón que desde marzo de 2010 se convirtieron en una de las fuentes principales del Gobierno para pagar deuda. Hoy las “reservas de libre disponibilidad” dejaron de existir y el proyecto de Presupuesto 2012 prevé el pago de unos u$s 5.670 millones con recursos del ente.

Por Dolores

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