Los inversores dudan cada vez más sobre el boom de los commodities

El relato del inexorable crecimiento de la demanda global de materias primas, conjugado con la oferta limitada, está generando cada vez más dudas. La posibilidad de contagio desde Europa desafía los supuestos de crecimiento global, mientras que el ritmo de expansión en China -la principal fuente de demanda nueva- ya no es tan sólido.

12deDiciembrede2011a las10:36

Los banqueros y las administradoras de fondos notan titubeos entre los potenciales inversores de commodities. Aún cuando concuerdan en que en el largo plazo la tendencia es alcista, el riesgo de que se produzca una fuerte caída desde los elevados niveles de precios dificulta más de lo habitual la elección del preciso momento para entrar.

“Lo que hemos evidenciado en general es cautela por parte de los inversores”, comentó Kurt Nelson, socio de SummerHaven Investment Management, que supervisa los u$s 500 millones invertidos en futuros de materias primas.

Esta cautela está bien fundada. Desde que comenzó el año hasta noviembre inclusive, el índice de commodities Dow Jones-UBS perdió casi 10% en términos de retorno total.
Los hedge funds de commodities, capaces de apostar a la suba o caída de los precios de los futuros y a las relaciones entre contratos, retrocedieron 3% de enero a octubre de este año, según el índice de commodities macro HFRX de Hedge Fund Research.

Varios mercados de futuros de commodities sufrieron desconcertantes descensos este año, a menudo vinculados al pronunciamiento de algún gobierno y no a datos nuevos sobre oferta y demanda. A principios de mayo, el DJ-UBS cayó 9% en una semana, lo que erosionó las ganancias del año. En una semana en septiembre se hundió otro 9%.
Algunos mercados individuales de materias primas también retrocedieron de sus picos de principio de año. La plata, después de acercarse a su máximo de la historia de casi u$s 50 la onza, bajó a casi u$s 30 en pocas semanas y no se movió de ahí.

Cuando la Agencia Internacional de Energía (AIE) a fines de junio anunció la liberación coordinada de 60 millones de barriles de petróleo en respuesta a las interrupciones de abastecimiento desde Libia, el crudo Brent de referencia cayó 8% en dos días. Todavía no recuperó los picos registrados a comienzos de año.

El oro, vendido como un activo refugio, retrocedió cerca de u$s 200 desde su máximo nominal de todos los tiempos de u$s 1.900 registrado en septiembre, pese a los crecientes temores por el futuro del euro y a que el comité parlamentario de Estados Unidos no logró un acuerdo para reducir el déficit.

La cantidad de dinero que sigue a los commodities a través de diversos productos -desde aquellos que cotizan en bolsa hasta swaps de índices- se ha incrementado sustancialmente en los últimos años, con activos administrados que totalizan los u$s 412.000 millones a octubre, según Barclays Capital.

Sin embargo, esta suma cayó en u$s 39.000 millones desde el pico de abril. En septiembre, los inversores quitaron otros u$s 10.000 millones de los mercados de materias primas, la salida neta mensual más grande desde que el banco comenzó a registrar esos flujos a principios de 2009. Los inversores en octubre agregaron un magro u$s 2.100 millones, según Barclays.

La cautela de los inversores refleja los temores sobre hacia dónde podrían dirigirse los mercados de commodities, y no sobre dónde se encuentran ahora. Muchos mercados -especialmente el petróleo- están bastante ajustados.
La AIE señala que los inventarios de petróleo en los países ricos miembro se han mantenido por debajo del promedio durante el lapso más prolongado desde 2004. Tal como demuestran la guerra civil de Libia y las tensiones nucleares con Irán, el abastecimiento es vulnerable a las interrupciones.

El cobre retrocedió más de 25% desde el pico de febrero, que fue superior a u$s 10.000 la tonelada, pese a las huelgas en las minas que r

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