Avanza el Gobierno en el control del papel de diario

El oficialismo aspira a regular la venta, distribución y fabricación del principal insumo del periodismo escrito; el proyecto le permitirá mayor injerencia en la empresa Papel Prensa.

14deDiciembrede2011a las07:46

Los diputados kirchneristas Conti, Oporto, Di Tulio y Kunkel, en el plenario que trató el proyecto sobre el papel para diarios. Foto: Rodrigo Néspolo

Impávida ante las advertencias y las críticas de todo el arco opositor, la mayoría oficialista en la Cámara de Diputados despachó ayer el dictamen que propone declarar de interés público la fabricación, comercialización y distribución del papel para diarios, iniciativa con la que el Gobierno apunta a controlar la empresa privada Papel Prensa, cuya propiedad mayoritaria corresponde a Clarín y a LA NACION.

El dictamen, que se cimentó sobre dos proyectos que el Poder Ejecutivo envió el año pasado al Congreso, se aprobó durante el plenario que celebraron ayer las comisiones de Comercio, Comunicaciones, Asuntos Constitucionales, Libertad de Expresión, y Peticiones, Poderes y Reglamento de la Cámara baja.

Cosechó 85 firmas, todas ellas kirch- neristas. Ahora, el objetivo del oficialismo será apurar la aprobación del proyecto en el recinto, en sesiones maratónicas que se celebrarán a partir de hoy, hasta posiblemente este sábado, para girarlo de inmediato al Senado.

El propósito de los legisladores kirchneristas es ofrendar la norma a la presidenta Cristina Kirchner antes de fin de año.

La oposición, incluso los diputados de aquellos bloques más inclinados a instaurar un marco regulatorio a la producción de este insumo básico con una mayor participación del Estado, como Proyecto Sur y el Frente Amplio Progresista (FAP), rechazó el dictamen y presentó proyectos alternativos.

La mayoría de las bancadas alertó sobre que la iniciativa, lejos de garantizar una mayor libertad de expresión, como proclama el oficialismo, atenta contra este derecho constitucional con un solo objetivo: controlar la empresa Papel Prensa y condicionar, así, el funcionamiento de dos diarios -Clarín y LA NACION- que no resultan afines al Gobierno.

El proyecto oficial propone declarar de interés público la producción, venta y distribución de pasta de celulosa y de papel de diario, e incorpora también un amplio marco regulatorio de la actividad, que concluye con una serie de cláusulas transitorias que, a juicio de la oposición, apuntan a que el Estado termine controlando la empresa Papel Prensa. En efecto, en los artículos 40 y 41 del proyecto del kirchnerismo exigen a la empresa Papel Prensa a "operar como mínimo a pleno de su capacidad operativa o de la demanda interna de papel" así como ejecutar un plan de inversiones cada tres años para satisfacer la totalidad de la demanda interna de papel para diarios.

Ante esa eventualidad, si la empresa no pudiera cumplir con estas inversiones y el Estado -que hoy cuenta con una participación accionaria del 27,4 por ciento en la empresa- debiera hacer frente con fondos mayores a su porcentaje accionario, entonces estos aportes podrán utilizarse para acrecentar la participación accionaria estatal en la firma.

La oposición en pleno advirtió que, en virtud de estos dos artículos, la vocación real del Gobierno apunta a controlar la empresa Papel Prensa (licuando la participación de los accionistas privados) y, con ella, el principal insumo de los principales diarios.

El bloque del oficialismo optó por ignorar las críticas y firmar, obediente, el dictamen de mayoría. Tampoco se aceptó ampliar el debate para escuchar a representantes de las empresas privadas del sector.

Sólo la diputada Juliana Di Tullio, presidenta de la Comisión de Comercio de la Cámara, y su colega Carlos "Cuto" Moreno justificaron con discursos el proyecto del oficialismo.

"Esta iniciativa atiende las dos principales demandas de los diarios del interior del paí

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