La economía no está de fiesta y no lo estará en gran parte de 2012

La crisis mundial proyecta oscilaciones en los mercados agrícolas. El dólar se mantendría con flotación administrada.

16deDiciembrede2011a las11:11

A pesar de la fuerte incertidumbre que esta planteada actualmente por la crisis en Europa y los también inocultables problemas en Estados Unidos, creemos que hay algunas certezas sobre las cuales se puede trabajar el escenario internacional del próximo año. Son las siguientes:

 Estados Unidos y Europa ingresaran a 2012 en un contexto de debilidad productiva inevitable. Si no están en recesión, que es lo más probable, sólo cabe esperar un crecimiento muy exiguo.

Los problemas de Europa y Estados Unidos inevitablemente afectarán al resto del Mundo. En China y Brasil, por ejemplo, el proceso de desaceleración es ya visible y seguirá planteado para los primeros meses del próximo año. Esta situación también afectará inevitablemente a la Argentina.

Este escenario es el que plantea una corrección a la baja en los precios de las materias primas que se viene observando en los mercados internacionales desde hace ya tres meses, y que afecta por igual a los granos, harinas, aceites, carnes o leche en polvo. La economía mundial no está de fiesta, y no lo estará durante la mayor parte de 2012.

Los mercados de materias primas seguirán mostrando una fuerte volatilidad en los próximos meses y durante la mayor parte del próximo año. Esto es así debido a que la crisis está instalada en el corazón mismo del sistema financiero internacional. El problema es que los mercados de materias primas están íntimamente ligados al funcionamiento del sistema financiero global y los mercados de capitales.

 ¿Qué hacer? El análisis anterior plantea observaciones muy relevantes para un productor agropecuario argentino, al momento de evaluar los niveles de riesgo que asumirá en los próximos meses y de cara al próximo año. Se deducen dos cosas inevitables: en primer lugar, una disminución de la rentabilidad agrícola, y en segundo lugar un aumento en los niveles de riesgo debido a la fuerte volatilidad en los precios.

 Lo anterior es especialmente relevante para un productor agrícola que trabaja sobre campos alquilados. Valga, al respecto, un ejemplo: si se tienen en cuenta los precios que mostraba esta última semana la soja a mayo próximo en el mercado de futuros, en torno de los 280 dólares la tonelada, en el departamento Marcos Juárez la rentabilidad agrícola se acerca peligrosamente a cero, considerando 20 quintales por hectárea de alquiler y rendimientos históricos promedio, en torno de los 38 quintales.

Aquí es clave que el productor asuma también sus responsabilidades en términos de gestión. Al momento de sembrar pudo tomar una cobertura en el mercado de futuros, vendiendo un contrato soja mayo 2012, que en ese momento cotizaba en torno de los 330 dólares la tonelada. ¿Cuántos productores tomaron esa decisión? Una ínfima minoría. La reflexión que plantea este ejemplo es importante porque la volatilidad que plantean los mercados a nivel global apunta a ser muy elevada durante todos los próximos meses.

Frente a semejante cuadro externo, mi impresión es que en el país el comportamiento de las principales variables macroeconómicas será la siguiente:

La economía argentina aumento este año su nivel de actividad económica en torno a ocho por ciento. Este ritmo de expansión de la actividad productiva es insostenible hacia el año próximo, por un conjunto de factores tanto externos como internos.

En 2012, la economía argentina podría expandirse a un ritmo que podría situarse sólo entre dos y cuatro por ciento. La lectura preliminar de este dato es casi irrelevante para los intereses de un productor sojero, pero es muy importante para un productor lácteo o porcino, por ejemplo, cuya producción esta orientada preferentemente al mercado interno, donde cabe esperar un

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