El Gobierno rechazó críticas de Moyano y le recordó que subsidia a su gremio

Durante el almuerzo de Fadeeac, el jefe de la CGT se mostró fastidiado con el discurso de Schiavi y no le dirigió la palabra. Crece la tensión en la relación Gobierno-CGT.

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22deDiciembrede2011a las07:48

Ni el Gobierno ni el propio Hugo Moyano parecen muy entusiasmados en ofrecer gestos destinados a bajar la tensión entre ambos y retomar algún esquema de convivencia. Esa sensación quedó expuesta nuevamente ayer en el marco del almuerzo anual de la Federación de Entidades Empresarias del Transporte de Cargas (Fadeeac) al que la presidenta Cristina Fernández no concurrió en persona, pero se encargó de hacerle llegar a Moyano su profundo malestar por las duras críticas lanzadas por el camionero en el acto de Huracán. El secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, fue el encargado de transmitir la bronca presidencial, que el jefe de la CGT escuchó desde la mesa central del evento con inocultables signos de fastidio e incomodidad.

El discurso de Schiavi, el único funcionario que participó del encuentro, fue en la práctica una catarata de reproches por los cuestionamientos públicos de Moyano. Así lo entendió el propio líder cegetista, que hasta evitó saludar el secretario cuando culminó su alocución. Con cifras contundentes en la mano, Schiavi se enfocó en todo momento en recordarle a Moyano el crecimiento exponencial que registró el sector del transporte de cargas a partir de 2003 y hasta precisó que el gobierno nacional subsidió con “más de $ 400 millones” al sindicato de Camioneros para la realización de programas de “capacitación profesional y exámenes psicofísicos” de sus afiliados. “El gobierno orientó casi $ 5.000 millones para apoyar al sector del transporte de carga de jurisdicción nacional y de ellos la mitad fueron fondos del Tesoro, en beneficio de unas 7.000 empresas”, enumeró el funcionario, antes de exigir “la reflexión” de todos los sectores para garantizar la continuidad del modelo. Y advirtió: “La mejor forma de defender lo que hemos logrado es acompañar a este Gobierno”.

Apenas culminó su discurso ante Moyano, el titular de la Fadeeac, Luis Morales, y el millar de empresarios que colmaron el salón del hotel Hilton, el funcionario profundizó ante la prensa el sentido del mensaje presidencial y en una clara referencia al jefe de la central obrera, aseguró que “llegó un momento de sinceramiento de posiciones” y que en ese marco “cada uno tiene que hacerse cargo de sus dichos y tener en cuenta que la Argentina es una sola”. “Lo mejor que pueden hacer los trabajadores es acompañar y sostener las políticas del Gobierno”, recomendó.

Con semblante molesto, el camionero evitó todo contacto con la prensa y eligió el silencio ante el mensaje de Schiavi. Compartió con el funcionario la misma mesa, pero apenas le dedicó un inicial saludo de cortesía. Prácticamente no hubo diálogo entre ambos: Moyano prefirió posar para las fotos junto a los empresarios de las cámaras transportistas y conversar con diferentes referentes del sector. “Hasta se quejó un par de veces porque tardaba la comida”, contó uno de los hombres que también compartió la mesa con el camionero. Otro empresario describió la situación como de “mucha, mucha frialdad”.

El primer contacto público entre referentes del Gobierno y el líder cegetista tras su durísimo discurso en el acto por el Día del Camionero estuvo lejos de las expectativas de quienes alentaban la idea de una tregua. Significó una clara respuesta oficial a la ofensiva del camionero.

Por Elizabeth Peger.

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