Un año con obstaculos: Las 10 razones por las cuales la economía de 2012 resultará más complicada que la de 2011

La crisis del euro y la desaceleración de China y de Brasil configuran un escenario internacional menos favorable, mientras que, en el plano local, la inflación, las pujas salariales y las presiones sobre el tipo de cambio, entre otras variables, ponen en riesgo la salud del modelo

24deDiciembrede2011a las08:45

La civilización maya creía que en 2012 se acabaría el mundo. Puede que esa profecía no se cumpla, pero lo que ya se vislumbra es que no se tratará de un año fácil para la Argentina y para la economía internacional.

El nuevo gabinete de Cristina Kirchner tendrá poco tiempo para aclimatarse en sus funciones. La crisis mundial y el deterioro de muchas variables macroeconómicas locales que hasta ahora fueron sostenes del modelo obligarán al Gobierno a replantearse estrategias.

Por un lado, el famoso viento de cola, que durante todos los años kirchneristas jugó a favor de la Argentina, amenaza con convertirse en una brisa o, en el peor de los casos, en un viento en contra. Si bien el país tiene niveles de endeudamiento históricamente bajos (de apenas 42% del producto bruto interno), la posibilidad de acceder a los mercados internacionales de deuda es cada vez menor. Al mismo tiempo, el calendario electoral en los países desarrollados -tanto Francia como Estados Unidos eligen nuevo presidente este año- acorta los tiempos de negociaciones clave, como pueden ser la de la deuda del Club de París.

La crisis mundial se presenta además como un disparador para un mayor proteccionismo comercial, que la Argentina deberá sortear con mayor competitividad y hábiles políticas diplomáticas, sobre todo, con su principal socio del Mercosur, Brasil.

Por otro lado, en el plano local, el modelo económico empieza a mostrar signos de agotamiento, que se reflejan en la erosión de las cuentas públicas, la ya instalada inflación, la presión sobre los costos de producción, la fuga de capitales, el tipo de cambio desdoblado y la mayor tensión con los caudillos provinciales, que demandan dinero a la Nación para saldar un rojo que los supera.

La eliminación de los subsidios aparece como una tímida señal de cambio, no obstante, el modelo es ratificado con otras medidas como los mayores controles cambiarios o las trabas a la importación. Claramente el desafío está planteado.

La supervivencia del euro, bajo amenaza

La crisis del euro no tiene todavía un desenlace a la vista, con Alemania, Francia y Gran Bretaña, los tres motores de la unión, aún en desacuerdo sobre el camino que deberá llevarse adelante para sacar a países como Grecia, Portugal, Italia y España del pozo. Todo indica así que en 2012 habrá mayor volatilidad e incertidumbre, ya que para la Argentina, Europa no es sólo un socio comercial de relevancia, sino que la suerte de la zona del euro es la que podría marcar el humor de toda la economía mundial. "Europa es sólo el elemento más ruidoso de un contexto externo desfavorable, con Estados Unidos creciendo modestamente, China aterrizando a tasas de crecimiento uno a dos puntos por debajo del promedio de los ultimos años y un mundo desarrollado sobreendeudado con escasa munición fiscal y monetaria", opina el profesor de la Universidad de Buenos Aires y director de Economía de Cippec, Eduardo Levy Yeyati. "En países en desarrollo como la Argentina, esta suerte de década perdida del Primer Mundo se reflejaría en precios reales de las commodities estancados y volátiles, menor comercio internacional (con presión a exportar el ajuste vía depreciación o barreras comerciales) y, en última instancia, menor inversión y crecimiento. Todo lo cual refuerza la conveniencia de una mayor integración financiera y comercial con nuestros vecinos", señala el economista.

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