Después de ganar 5% el año pasado, el real cierra el 2011 con un rojo del 10%

El sol peruano fue el único que se apreció este año contra el dólar en América latina. El peso chileno se depreció 9,9%, más que el peso argentino, que se devaluó 7,5%.

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27deDiciembrede2011a las07:56

El cambio de tendencia fue rotundo. Mientras que a lo largo de 2010 la moneda de Brasil mostró una apreciación del 5% frente al dólar, a cuatro días de terminar 2011, la divisa arroja una pérdida de 10,6%. De esta manera, el real se ubica como la segunda divisa más depreciada dentro de la región latinoamericana en el año, superada únicamente por el peso mexicano, que se devaluó un 11%.

Un real más débil –que hoy cotiza a 1,8588 unidades por dólar pero que llegó a rozar las 2 unidades este año– responde a una fuerte salida de capitales de activos riesgosos y de economías emergentes, activada por la crisis externa, con Europa como protagonista. Durante los dos últimos años, Brasil había recibido un espectacular flujo de fondos del exterior que había robustecido su moneda de manera tal que incluso había llegado a generar preocupación en el Gobierno vecino, que tomó varias medidas apuntadas justamente a reducir los impactos del capital entrante (como la imposición de gravámenes a fondos externos). Hoy con una crisis internacional que no da tregua, los inversores buscan refugio en activos más seguros en los que colocar su dinero. Pero el menor crecimiento en la economía del socio comercial más importante de la Argentina, también influyó en este cambio de tendencia.

De hecho, desde agosto las autoridades económicas brasileñas han tomado riesgos, cuando el Banco Central sorprendió a los mercados al rebajar la tasa Selic pese a una inflación anual por sobre el techo de su rango meta del 6,5%. El menor crecimiento debido a la tambaleante producción industrial y las bajas ventas del sector minorista llevaron al ente regulador a recortar la tasa el mes pasado a un 11%, en su tercera rebaja consecutiva.

Las estimaciones de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año se ubican en 2,9%, frente a una expansión del 7,5% el año pasado, su ritmo más rápido en unos 24 años. El Gobierno espera, no obstante, que la actividad se recupere y crezca al menos un 4% en el 2012. Estos cálculos deslizan la idea de un real más fuerte para el año entrante.

Pero la tendencia devaluatoria se dio en toda la región (con excepción del nuevo sol peruano, que se apreció un 4,16%). Detrás del real se ubican, el peso chileno, con una caída de 9,9%; el peso argentino, con un retroceso de 7,26% y el peso colombiano con una leve pérdida de sólo 0,80%. Todas las monedas cambiaron de rumbo: durante el 2010 se habían apreciado frente al dólar (salvo el peso argentino que había registrado un rojo de 4,5%).

En el mundo, el fenómeno fue idéntico. Dentro de las mayores divisas, la única que terminaría el 2011 ganándole al dólar es el yen japonés, que hasta ayer mostró un avance en el año de 4,03% (ver aparte). Le sigue la libra esterlina, con una tímida suba de 0,12% y es muy probable que también termine del lado de las pérdidas, restando cuatro jornadas para que termine el año. Entretanto, divisas como el euro, el dólar canadiense, el australiano y el franco suizo también se depreciaron. La moneda común europea arroja una pérdida de 2,41%, mientras que la divisa canadiense cae 2,12%, la australiana, 0,63% y la suiza, apenas 0,07%.

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