Frigoríficos proponen reconvertir la industria cárnica

Empresarios del sector ven con buenos ojos elevar el estatus sanitario de las plantas de faena bovina de menor tamaño, para encuadrarlas dentro de la normativa del Senasa.

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28deDiciembrede2011a las07:25

La necesidad de poner en marcha una política nacional que unifique el estatus sanitario de todos los frigoríficos del país bajo la normativa fijada por 
el Servicio Nacional de Control Comercial Agropecuario (Senasa), fue la conclusión a la que arribaron empresarios y directivos del sector industrial reunidos días atrás en Córdoba.

Fue durante el 2º Foro de la Industria de la Carne Bovina organizada por la Federación 
de la Industria Frigorífica de la República Argentina (Fifra).

La estrategia de reconversión de las plantas faenadoras fue fijada como prioridad, antes que una modificación en el sistema de comercialización de carnes. Esto último fue dejado entrever por algunos funcionarios nacionales. En cambio, para los empresarios frigoríficos, el reemplazo de las medias reses por cuartos o cortes no traería aparejado mejoras en los valores de la hacienda en pie ni beneficios al consumidor ya que, a su juicio, implicaría agravar las asimetrías industriales entre la mediana y gran empresa de faena del país.

Los cambios en la estructura del sector frigorífico se desprenden de un estudio encomendado por Fifra a los institutos técnicos de la Bolsa de Comercio de Córdoba, el Consejo Empresario y de Entre Ríos y la Federación Industrial de Santa Fe y que tiene el auspicio del Instituto de Promoción de la Carne Bovina Argentina (IPCVA). Durante los primeros seis meses de 2011 se realizaron faenas en al menos 392 mataderos frigoríficos, según datos del Ministerio de Agricultura de la Nación.

Los ojos de la reconversión sectorial están puestos en la pequeña industria sectorial. Según el informe, está compuesta por 246 mataderos frigoríficos que representan 63 por ciento del total de las plantas operativas, pero con una participación en la faena de sólo el 10,4 por ciento y 3.600 trabajadores ocupados. Del total, sólo 35 establecimientos poseen habilitación Senasa y sólo 13 para, al menos, un destino de exportación. Fifra dice que son plantas con poca a nula incidencia territorial, escaso aprovechamiento de subproductos de faena, entre ellos el cuero, y bajo nivel de desarrollo de infraestructura, de implementación de buenas prácticas de manufactura, sistemas de calidad (tipo HACCP) y acciones amigables con el medio ambiente.

Dentro del universo industrial, de los 392 mataderos frigoríficos, 124 representan a la industria mediana. Son las que cuentan con un ritmo de faena que va de 1.500 hasta los 10 mil animales mensuales. Con 20 mil trabajadores ocupados genera el 60 por ciento de la mano de obra del sector. Por sus características, estos establecimientos son considerados la columna vertebral de la actividad, con una participación en la faena total de país del 56 por ciento y con una amplia distribución geográfica entre Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y La Pampa. De los frigoríficos que componen este segmento (tipo A), 95 poseen habilitación de Senasa, para el tráfico comercial entre provincias. 46 tienen permiso para algún mercado de exportación.

Con el rótulo de “grandes empresas frigoríficas” aparecen 22 establecimientos que faenaron más de 10 mil cabezas bovinas por mes. Con una participación del 33 por ciento de la faena ocupan más de 11 mil trabajadores. Todas operan con habilitación del Senasa y con destinos de exportación, con una distribución territorial concentrada, en su mayoría, sobre la margen del Río Paraná. Una excepción es el frigorífico cordobés Logros, ubicado en Río Segundo.

Por Alejandro Rollán.

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