Hay 700.000 hectáreas inundadas
Bolívar, Pehuajó y Carlos Casares tuvieron más lluvias que las previstas para todo un año; de diciembre a febrero sufrieron una gran sequía.
Después de la sequía, la inundación. Unas 700.000 hectáreas de los partidos bonaerenses de Bolívar, Carlos Casares y Pehuajó, que hasta hace menos de cuatro meses sufrían la falta de lluvias, ahora están bajo el agua o se encuentran anegadas por las precipitaciones. En esas regiones del noroeste provincial, en lo que va de 2012 ya llovió lo que habitualmente se registra en todo un año. En Bolívar, por ejemplo, sólo en mayo cayeron 350 milímetros y llevan acumulados entre 800 y 1000 milímetros. Los resultados están a la vista: pérdidas en la cosecha de soja y maíz, dificultades para sacar la leche de los tambos, éxodo de la hacienda vacuna y caminos intransitables para movilizarse.
"Hoy ya estamos como en la época de 1987/1989, cuando se inundó todo. En lo que va de 2012 ya llovió lo de todo un año y tenemos campos con un 80 a 90 por ciento de afectación", señaló Fernando Alzueta, presidente de la Sociedad Rural de Bolívar. "Pasamos de una sequía que duró hasta el 15 de enero a una inundación", agregó el ruralista. Según Alzueta, el partido de Bolívar tiene 500.000 hectáreas, y de esa cifra al menos entre 60 y 70% está bajo el agua. En ese distrito falta recolectar un 30% de la cosecha de soja, que equivale a unas 50.000 hectáreas. Además, ni siquiera se pudo empezar a levantar el maíz. Por si fuera poco, las praderas para la ganadería están inundadas.
