Angustia e incertidumbre en los productores
En el Chaco estiman que las pérdidas en el rinde de soja rondarán entre el 60 y el 70% respecto de los rendimientos promedio; en la provincia de Salta hablan de la mayor sequía de los últimos 50 años.
El Norte está en llamas. Dos campañas de sequía e incertidumbre entre los productores por la suerte de la cosecha.
Los testimonios en el Chaco y en Salta denotan la preocupación. "Ya hay lotes enteros en soja que se perdieron y abandonaron", señaló José Luis Schahovskoy, productor de Las Breñas y delegado de la Sociedad Rural Argentina (SRA).
En una región donde las lluvias se concentran entre octubre/noviembre hasta abril, en enero y febrero las precipitaciones acumuladas totalizaron los 190 milímetros, muy por debajo de los 350 milímetros que suelen registrarse en esos dos meses en un año normal. El escenario se complica con la alta evapotranspiración y temperaturas sofocantes. "El sábado pasado tuvimos una sensación térmica de 48 grados y hace dos semanas fue de 52,7 grados", describió Schahovskoy.
Esta semana hubo lluvias de 40 a 60 milímetros en la región que apenas amortiguaron la situación, porque la sequía igual ya dejó su huella. "Con respecto a los rendimientos medios de los últimos cinco años vamos a perder entre un 60 y el 70% de los rindes en soja", explicó.
El año pasado, por la sequía la soja tuvo un rinde promedio de 400 kilos, lejos de los 2400 kilos que pueden obtenerse en condiciones normales. Para la nueva cosecha hay incertidumbre. Muchos lotes se abandonaron y los que siguen en carrera están con final abierto. "Los lotes que la vienen peleando podrían sacar 1000 kilos por hectárea o algo más", estimó Schahovskoy.
