Contrastes de una a otra campaña
Toda la atención de los operadores se viene concentrando en el ya demorado avance de la siembra en el país del Norte. Sin embargo, también existen otras cuestiones que no dejan de ser sumamente importantes.
La incertidumbre que se cierne sobre nuestro país en materia cambiaria hace que cada vez más productores mantengan la idea de que lo mejor que se puede hacer con la mercadería (léase soja), es retenerla. Más allá de lo que pueda pasar con el dólar, está la lógica interpretación de que vender por vender sin necesidad no resulta un buen negocio, si el resultado de ello es recibir pesos.
Pero este cuadro de situación tiene un interesante correlato también a escala global. Ya finalizada la semana que va del 13 al 17 de mayo, nuevamente sorprendieron las buenas ventas externas estadounidenses de harina de soja.
Prácticamente los Estados Unidos tiene vendido el 100% de este producto cuando todavía le restan tres meses y medio para terminar el ciclo comercial. Está claro que si la Argentina estuviera más activa en el mercado internacional, lo comentado previamente nunca hubiera ocurrido. Y ello es así porque no es un actor circunstancial de este producto.
