Principio de acuerdo en Congreso de EE.UU. para el ataque a Siria

Barack Obama se reunió ayer con el presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner, quien respaldó los planes de ataque a Siria

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Principio de acuerdo en Congreso de EE.UU. para el ataque a Siria
04deSeptiembrede2013a las07:26

La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense acordó anoche un borrador de resolución para respaldar el uso de la fuerza en Siria que autoriza una acción militar durante 60 días y sin que esto implique tropas sobre el terreno. 

El texto deja la puerta abierta a que el Congreso extienda 30 días adicionales las operaciones militares en el país árabe, según informaron fuentes del Senado al sitio on line del diario The Washington Post. 

La resolución, que podría adoptarse en la comisión hoy mismo para pasar posteriormente a consideración del pleno, autoriza una operación consistente en bombardeos desde el mar y desde el aire pero prohíbe explícitamente el despliegue de tropas de tierra a excepción de pequeñas misiones de rescate ante una emergencia. 

Asimismo, el Poder Legislativo exigiría al presidente Barack Obama un plan en un plazo de 30 días tras la aprobación definitiva de la resolución con "una solución diplomática para poner fin a la violencia en Siria", en línea con el compromiso de la Casa Blanca de no implicarse en la guerra civil de ese país y seguir buscando una salida política al conflicto que dejó en los últimos dos años y medio al menos 100.000 muertos. 

Horas antes, la misma comisión había mantenido una audiencia de casi cuatro horas con el secretario de Estado, John Kerry; el secretario de Defensa, Chuck Hagel; y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Martin Dempsey, para debatir la necesidad de una respuesta al régimen de Bashar al Asad por haber supuestamente causado la muerte de más de 1.400 personas con armamento químico el pasado 21 de agosto, algo que Washington considera probado. 

El comité, presidido por el senador demócrata Robert Menéndez, podría votar la resolución hoy, mientras que la votación en pleno podrá darse a comienzos de la semana próxima. Posteriormente, deberá pasar a la Cámara de Representantes, que como el Senado parece inclinarse por acelerar los trámites que permitan actuar militarmente lo antes posible.

La prohibición de desplegar tropas terrestres es una concesión que la Casa Blanca debe hacer para convencer a un Congreso díscolo. De hecho, durante su intervención Kerry había abogado por una resolución que no excluyera esa posibilidad si una escalada del conflicto la hacía necesaria.

"Sería preferible" no descartar el uso de tropas en el terreno para preservar las alternativas de Obama si hubiera algún riesgo de que las armas químicas sirias caigan en manos de grupos extremistas, había dicho el canciller. "No quiero sacar de la mesa la opción disponible a un presidente de Estados Unidos de poder brindar seguridad al país", había añadido.

El avance clave en las negociaciones con el Congreso se había dado poco antes, cuando Obama consiguió el crucial apoyo de los líderes de la Cámara de Representantes.

Se trata del presidente de la Cámara baja, el republicano John Boehner; y de la líder demócrata Nancy Pelosi. Luego de una reunión en la Casa Blanca, consiguió sumar dos aliados que podrían destrabar el debate legislativo.

Boehner anunció su apoyo a la intervención. "Es algo que Estados Unidos como país debe hacer. Nuestros aliados tienen que saber que estamos con ellos cuando es necesario", agregó. El mandatario obtuvo también otro respaldo de importancia, el del líder de la mayoría republicana en la Cámara baja, Eric Cantor.

El apoyo de dos hombres fuertes de la oposición, que dominan la reticente Cámara de Representantes, supone un avance para la estrategia de la Casa Blanca. Aunque en Estados Unidos los legisladores no están sometidos a una obediencia partidaria tan estricta como en otros países, la postura de los referentes republicanos podría influir a favor del Gobierno ante los indecisos. The Washington Post publicó ayer, antes de esas reuniones, que en el Senado 59 de los 100 senadores aún estaban indecisos y sólo cuatro eran contrarios a una respuesta militar, mientras que en la Cámara de Representantes (donde fueron consultados 212 de 435 miembros) 93 están indecisos y 36 en contra.

Un sondeo realizado por el periódico y la cadena ABC indicó que el 59% de los estadounidenses se opone al ataque. La cifra desciende al 51% si participaran Reino Unido y Francia. En tanto, el presidente inició ayer un viaje a Suecia y a la cumbre del G-20 en Rusia, donde se verá con su par ruso y principal aliado de Al Asad, Vladímir Putin.

La oposición rusa a cualquier forma de intervención en su principal aliado en Medio Oriente ha trabado sin remedio las negociaciones en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Sin el aval de los cinco miembros permanentes, que tienen derecho de veto, cualquier resolución está condenada al fracaso.

Cabe recordar que Siria provee a Rusia de su única base militar en el Mediterráneo.

La crisis en Siria tiene el potencial de derramarse peligrosamente a la región, dada la alianza de Al Asad con Irán -cuyo régimen es sospechado de buscar armas nucleares- y con la milicia chiita libanesa Hizbulá. Esta última ha amenazado con atacar Israel con misiles si Siria es bombardeada.

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