El maní cordobés ya se cotiza mejor que el origen estadounidense
Agroindustrias. Europa paga un plus de hasta 100 dólares por tonelada. El sector se consolida como el mayor exportador.

Con menos de 40 años de existencia, la industria manisera en la provincia de Córdoba ratifica su liderazgo a nivel internacional. Además de ser la principal responsable de que hoy el maní argentino sea el más comercializado del mundo, también ha contribuido a que el precio internacional del origen local se encuentre por encima del grano estadounidense, algo impensado por los pioneros del negocio allá por mediados de la década de 1970.
De la mano de las inversiones y de la adopción de procesos tecnológicos, el maní industrializado en la provincia se vende ahora durante los 12 meses del año. Atrás quedó la posición dominante que mantenían los importadores europeos, el principal destino del producto, que sacaban provecho de una abundante oferta nacional concentrada entre mayo y diciembre.
El crecimiento en la incorporación de los depósitos de frío fue clave. Con la tecnología, el producto ganó en mantenimiento y también en cintura comercial. “Antes, el trader europeo compraba el maní y era él quien se lo vendía al manufacturero. Ahora le vendemos en forma directa al manufacturero y éste sabe sobre la trazabilidad del producto que compra y de las normas de calidad que se aplican en su elaboración”, afirmó Luis Macario, presidente de la Cámara Argentina del Maní (CAM), durante una recorrida que la La Voz del Campo realizó por la zona núcleo manisera de la provincia.
Esta mejor relación con los compradores europeos le ha permitido al maní argentino obtener un plus de valor respecto del estadounidense, histórico formador de precios en el mercado manisero internacional. “Estados Unidos siempre vendió su maní por encima de Argentina y hoy eso se revirtió. Hay un plus de hasta 100 dólares por tonelada para el maní argentino. Esto tiene que ver con una industria que es una proveedora sustentable con un producto de calidad, que cumple con sus compromisos y con las necesidades del importador en cuanto a envases y demás requerimientos. En estos aspectos, Estados Unidos es menos flexible”, sostuvo Macario.
Bien provistos
