La marcha contra Botnia no pudo entrar en Uruguay

Fue frenada en Fray Bentos, junto al edificio de la Aduana, las vallas y custodia militar uruguaya cerraban el paso a unas 4500 personas. Amenazan con nuevos cortes de ruta

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La marcha contra Botnia no pudo entrar en Uruguay
07deOctubrede2013a las07:26

Las autoridades uruguayas impidieron ayer que una masiva marcha de asambleístas entrerrianos ingresara en Fray Bentos . Así, la protesta anunciada la semana pasada terminó finalmente en una fuerte proclama contra la decisión del presidente José Mujica de autorizar un aumento de la producción en la empresa UPM (ex Botnia) y la velada amenaza de volver a los cortes de ruta.

Con la frontera cerrada y el ofrecimiento de las autoridades uruguayas de dejar pasar sólo a una reducida delegación, los asambleístas se quedaron en las puertas de Fray Bentos. "Pasamos todos o no pasa nadie", contestó con la voz amplificada por el micrófono el asambleísta Juan Veronessi, en la cabecera del puente internacional.

A metros del lugar, junto al edificio de la Aduana, las vallas y custodia militar uruguaya cerraban el paso a unas 4500 personas.

Los asambleístas recorrieron unos 35 kilómetros en unos 900 vehículos, según los cálculos de la Policía de Entre Ríos. De ese modo, la manifestación se concentró en la zona aledaña al sector aduanero, donde se leyó una proclama que retoma el reclamo principal del movimiento ambientalista de Gualeguaychú: que la pastera UPM (ex Botnia) cierre sus puertas y abandone la región.

El documento leído cuestionó también la decisión unilateral del gobierno de José Mujica de autorizar el incremento productivo de la fábrica de pasta de celulosa. Hubo además críticas al gobierno argentino, al que acusaron de ocultar datos de la contaminación y no protestar con decisión ante el vecino país.

De ese modo, el encuentro entre los asambleístas, el intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo, y el intendente del departamento uruguayo de Río Negro, Omar Lafluf, se frustró ante el rechazo de los entrerrianos de que crucen la frontera sólo 14 personas en cuatro autos.

Bahillo explicó a LA NACION que su decisión fue ajustarse a lo que resolvió la asamblea. "Ésta es una acción de la asamblea ambiental, no es institucional, y yo me ajusto a lo que decidan", explicó el intendente local que llegó a la cabecera del puente internacional acompañando a los asambleístas.

Una de las presencias que no pasaron inadvertidas ayer en la manifestación fue la del candidato a senador por Pro en Entre Ríos y referente opositor del campo, Alfredo de Angeli. "Yo no cambié mi posición contra la pastera desde que participábamos de las primeras acciones en 2006. Pero nadie quiere un corte de ruta. Si se llega a un corte de ruta es porque el gobierno argentino nunca tomó en serio el reclamo de Gualeguaychú. Una vez dijeron que la lucha contra Botnia era causa nacional y después el Gobierno mandó a procesar a decenas de asambleístas por los cortes", protestó el candidato de Pro. De ese modo, De Angeli buscó amenizar su posición con la del jefe del gobierno porteño y principal referente de su fuerza política, Mauricio Macri, que en medios entrerrianos se expresó en contra del piquete fronterizo.

Sin embargo, los asambleístas no tomaron todavía su última decisión. El miércoles realizarán una nueva asamblea pública en la plaza Urquiza, frente a la municipalidad local, donde decidirán cómo continuará la protesta. No descartan que haya nuevos cortes de ruta en el puente que une Uruguay y la Argentina.

La caravana de ayer por la ruta 136 y el puente internacional San Martín adoptó el clásico colorido que le aportan las banderas argentinas, las blanquicelestes, atravesadas por una franja roja, que es la insignia de Entre Ríos y de la de la liga federal liderada por José Gervasio Artigas, y por las banderas uruguayas.

A unos 300 metros del lugar donde se concentró la protesta, sobre el margen del río Uruguay, las seis chimeneas de UPM esparcían un humo grisáceo.

Poco antes de que comience la manifestación, el gobierno de Entre Ríos emitió un comunicado en el que sostiene que el incremento productivo permitido por Uruguay "en verdad reconoce niveles de producción ya alcanzados, por encima del tope legal". Y citando registros aduaneros del propio Uruguay indicó que la planta de UPM se excedió en 50.597 toneladas en 2009; 97.407 en 2010; 96.880 en 2011; 88.124 en 2012, y 74.410 toneladas hasta septiembre de 2013.

De ese modo se introdujo en el río binacional "mayor cantidad de sustancias, energía y contaminación, en desacato a todas las normas". Precisamente, en la proclama que leyeron los asambleístas ayer acusaron al canciller Héctor Timerman por haber reconocido "tardíamente los índices de contaminación" y ocultar datos.

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