El agro brasileño se ilusiona con el fin de las sanciones a Irán para sumar exportaciones

El debilitamiento de las sanciones contra Irán, previsto en el acuerdo provisorio sobre el programa nuclear el país, genera una gran expectativa en el sector de agronegocio brasileño.

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El agro brasileño se ilusiona con el fin de las sanciones a Irán para sumar exportaciones
28deNoviembrede2013a las08:00

Irán es un socio comercial que generó importantes saldos en la balanza comercial de Brasil desde el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Pero las exportaciones brasileñas se estancaron en los últimos dos años y están cayendo con fuerza en 2013, con el recrudecimiento de las sanciones y el deterioro de las relaciones bilaterales durante el gobierno de la presidenta Dilma Rousseff.

Las ventas brasileñas a Irán llegaron a u$s 2.332 millones en 2011, primero año de la administración de Dilma. En 2012, las exportaciones, que venían ganando impulso, retrocedieron a u$s 2.183 millones. Este año, el comercio se derrumbó. Entre enero y octubre, Brasil vendió por u$s 1.204 millones a Teherán, destacándose el envío de cereales, azúcar y carnes. Las exportaciones iraníes a Brasil, que en 2010 llegaron a u$s 123 millones, sumaron en 2013 u$s 7,5 millones.

Las principales exportaciones brasileñas no son objeto directo de las sanciones impuestas por Occidente a Irán. Pero terminaron viéndose afectadas por la asfixia a la que fue sometida la economía iraní, con restricciones de seguro, crédito y acceso de los iraníes a recursos en el exterior, además de la dificultad de contratar navíos y contenedores para exportar a Teherán.

Por otro lado, a diferencia de Lula, Dilma no mantuvo una relación próxima con el gobierno iraní, lo que, según fuentes consultadas por Valor, afectó las relaciones comerciales. En 2010, Lula cerró, junto con Turquía, un acuerdo con los iraníes para el enriquecimiento del uranio fuera del país, que luego rechazaron Estados Unidos y los aliados europeos. Fue la cumbre de la buena relación entre los gobiernos brasileños e iraní.

Pero el clima cambió luego de que Brasil adoptara posiciones desfavorables a Irán en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 2011, durante el mandato de Dilma.

Entre los sectores que más festejan el alivio de las sanciones contra Irán está el de carne bovina. Según la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carnes (Abiec), el segmento obtuvo entre enero y octubre ingresos por u$s 161,9 millones con las ventas a Irán. Se trata igual de un desempeño ínfimo si se lo compara con los u$s 807,5 millones exportados en 2010.

Pero la expectativa ahora es revertir ese escenario. "Desde octubre veníamos sintiendo un mayor interés de los importadores iraníes, anticipando que algo podía cambiar (en relación a las sanciones)", dijo Antonio Jorge Camardelli, presidente de Abiec. Ese movimiento se reflejó en exportaciones de 7.400 toneladas en noviembre, con ingresos por u$s 33 millones, contra u$s 24,7 millones y 5.000 toneladas en octubre.

Para 2014, la entidad espera que las exportaciones lleguen a un record de u$s 1.000 millones. "Pretendemos incluso realizar un asado promocional en Teherán para festejar", señaló Camardelli.

El alivio de las sanciones a Irán también favorecerá las exportaciones de carne de pollo brasileñas, evaluó el presidente de la Unión Brasileña de Avicultura (Ubabef), Francisco Turra. El productor espera que los volúmenes embarcados sean similares o hasta superen los niveles de 2010, cuando Irán adquirió 45.000 toneladas de carne de pollo en Brasil, por u$s 72 millones.

Según Turra, hasta ahora las operaciones se hacían a través de bancos europeos, donde los límites de crédito eran más bajos. Con el debilitamiento de las sanciones, se espera que los importadores tengan acceso a líneas de financiamiento en más instituciones. "Vamos a aumentar las ventas y las operaciones tendrían que ser más regulares", previó. Agregó que fuentes iraníes afirmaron que el país necesita el pollo brasileño para tender su demanda.

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