La esperanza es de fierro

Las fábricas nacionales de maquinaria agrícola tuvieron un 2013 difícil, pero bastante mejor que el 2012. Y ahora ven con más expectativa aún el año que viene, a partir de la buena cosecha que se espera. Todo el análisis de sus líderes.

Fuente: Clarín Rural
14deDiciembrede2013a las07:15

La maquinaria agrícola argentina tiene todas sus expectativas apuntadas a caminar el inminente 2014 por los mejores surcos. Como indicaron a Clarín Rural muchos referentes de las empresas nacionales, aguardan con una buena cuota de entusiasmo que este final de 2013 se convierta en una bisagra que permita  impulsar más las ventas y recuperar el sector.

Luego de tocar el “subsuelo” en 2012, los últimos doce meses representaron una levantada que los industriales esperan sea el inicio de una curva que les devuelva aire, insuflado por mayores ventas. El clima y el ánimo del productor, asociado a las señales de la economía, serán fundamentales para definir qué tan alto se planta la bandera el año que se viene.

La cumbre anual de la Cámara Argentina de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma) reunió hace pocos días en Las Parejas, Santa Fe, a los directivos de las principales firmas nacionales. Marcas reconocidas de sembradoras, cosechadoras, tractores e implementos estuvieron representadas. Allí,  Clarín Rural conversó  con los referentes del sector sobre lo que deja este 2013 y las expectativas que abrigan para 2014.

El anfitrión fue Carlos Castellani, titular de Apache y presidente de Cafma que, en pocas palabras, sintetizó: “Este 2013 fue mejor que 2012, que no fue un buen año. Aunque no llegamos a lo bueno que fue el 2011, al menos en distintos momentos las empresas puidmos ir vendiendo nuestros productos”. Castellani recordó que las industrias se tecnificaron y construyeron más instalaciones y tomaron más trabajadores. Pero ahora necesitan vender para sostener todas esas inversiones.

Ahora, la expectativa es buena por cómo pinta el clima y por elmuy buen avance en la siembra de “la gruesa”. Si vienen buenas cosechas de maíz, sorgo, girasol y soja, que son los principales ingresos del productor, el titular de Cafma cree que la gente se animará a invertir otra vez en maquinaria. “Los precios de los granos no son los mejores, pero a buen rendimiento, sirven”, razonó.

Cafma tiene más de 300 asociados y muestra que en el país hay muchos emprendedores, pero el mercado interno no alcanza y se necesita exportar. “Estamos buscando y encontrando los mercados. Ahora, necesitamos consolidarlos. Y para eso es clave tener un tipo de cambio equilibrado. Tenemos un producto, pero debemos tener precios en dólares  que podamos mantener”, señaló Castellani. En estos últimos años, con el aumento del costo de producción medido en dólares, eso les resultó muy difícil. 

Rosana Negrini, titular de Agrometal observa que el tipo de cambio debería mejorar o las retenciones deberían bajar. Señaló que el productor cobra su cosecha a un dólar de entre 3,5 y 4 pesos, pero a los insumos los paga a un dólar de casi 10 pesos. “Es lógico que su rentabilidad haya bajado muchísimo y esté esperando que haya un cambio. Cuando se dé, va a explotar el mercado. Todas las sembradoras que no se están comprando ahora, se van a comprar en ese momento. Ahí vamos a vender mucho”, predijo la empresaria de Monte Maíz, Córdoba.

Su confianza está puesta en que el productor argentino se muestra siempre muy pendiente de la innovación, buscando tener mayor productividad. 

Así lo entiende también Alberto Gaviglio, de Akron, el fabricante de tolvas, entre otros productos,   de la cordobesa San Francisco.

“Terminamos un año que resultó bastante duro. Pensábamos que iba a ser mejor, pero distintas situaciones hicieron que lo transitáramos con esfuerzo, tratando de superar la caída de competitividad que tenemos en el mercado externo, por los costos que van subiendo, y la pérdida de rentabilidad por parte de los productores”, analizó el fabricante.

Pero Gaviglio rescató el apoyo que significan algunas líneas de crédito nacionales y provinciales que motorizan las ventas y, a pesar de las dificultades, dijo que tiene mucha esperanza en que 2014 sea un año mejor. “Hay señales que pueden indicar un cambio favorable”, alentó. 

Enrique Bertini, el fabricante de sembradoras de Rosario, también está en esa línea optimista. “Ahora habrá más diálogo entre el campo y el Gobierno, que es lo que necesitamos. Hubo cambios y eso es positivo. Hay que consensuar, no podemos estar enfrentados”, pidió.

Luis Dadomo, titular de Metalfor, se sumó a esa línea. “Es necesario que abran el juego, que dialoguen, que inviten a gobernadores, entidades financieras, al campo. Que nos juntemos para proyectar un país en conjunto”, reclamó.

“No nos ayuda la falta de comunicación entre el agro y el gobierno, ni la incertidumbre que generan el dólar blue versus oficial. El dólar para exportar nos provoca pérdidas, pero estamos manteniendo los clientes en el exterior y haciendo un esfuerzo importante para sostener la fábrica con el mismo número de empleados, que no es poco”, subrayó el hombre de Marcos Juárez.

Entre las expectativas que tiene Orlando Castellani, de la fábrica de maquinaria y remolques Ombú (Las Parejas, Santa Fe), está que el Gobierno tome alguna medida que mejore la situación de los productores. Específicamente, quizás, algún guiño para los vinculados al maíz y al trigo.

En ese marco, y con el recuerdo aún fresco del 2011, un año al que definió como “histórico y extraordinario en cuanto a cantidad de ventas”, apuesta a que la próxima cosecha gruesa, que por ahora viene muy bien, active los negocios y los deje más cerca de ese nivel. 

Está claro que el clima es un factor decisivo y que en la campaña 2012/13 que pasó no ayudó demasiado, recordó Bertini. Gaviglio, por su parte, apuntó que, a pesar de que hubo alguna demora en las lluvias,  ahora se vienen dando las condiciones casi ideales para que la siembra se desarrolle “a full” en buena parte del país.

Sean cuales fueren las circunstancias, hay un tema que está probado: la creatividad del industrial y los productores argentinos, como destaca Ramón Lambertini, referente de Mainero. “Lo que ha aumentado la producción en los últimos años exime de mayores comentarios”, dice con firmeza.

Y, tras ello, deja una reflexión para el cierre: “Todos tenemos que pensar y convencernos que la columna vertebral del país pasa por la actividad agropecuaria y las economías regionales. Esperemos que con el nuevo año se pueda volver a consolidar el productor, porque es el que hace posible que la economía avance y que nosotros nos fortalezcamos. Es fundamental que ellos tengan las condiciones para invertir”.

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Mirando la facturación

El 2013 fue un año en el que se cortó la cadena de pagos. “Pero lo vamos a terminar mejor que el año pasado, aunque sufriendo mucho financieramente, porque tenemos mucho crédito pero poca cobranza”, comentó Rosana Negrini, de Agrometal.

Explicó, además, que el 70% de las ventas se hicieron por los créditos oficiales, “que ofrecía condiciones muy buenas, aunque tenemos bastante diferimiento en el cobro”.

Según los datos difundidos por el Indec, fue el rubro tractores el que más traccionó el movimiento del sector, concentrando el 45,4% de las ventas entre julio y setiembre. El segundo puesto del ranking fue para los implementos en general, con un 22,1 % en la facturación, mientras que le siguieron las cosechadoras, con 20,2% y detrás se ubicaron las sembradoras con 12,3%. De todo eso, según el organismo, en los primeros nueve meses del año, las ventas de productos de fabricación nacional alcanzaron 3.874 millones de pesos, lo que representa 59% del mercado interno.

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