Siete provincias en alerta por la crecida del río Paraná

La ciudad más afectada es Clorinda: 2.700 personas debieron dejar sus casas. El pico llegaría el fin de semana a Chaco y Corrientes. El agua destruyó el 90% de la pasarela de Garganta del Diablo.

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Siete provincias en alerta por la crecida del río Paraná
14deJuniode2014a las09:50

El avance de la crecida del río Paraná tiene en alerta a siete provincias. Ayer fueron evacuadas casi 3.000 personas en Formosa, mientras que se prevé que el pico de la crecida impacte en Chaco y Corrientes el fin de semana. En Misiones aún hay puertos con el agua por encima del nivel de evacuación y en Santa Fe, Entre Ríos y el Delta bonaerense se proyecta que el mayor caudal llegará hacia fin de mes.

En la provincia de Formosa, hay casi 3.000 evacuados, por la crecida de los ríos Paraguay y Pilcomayo, que no pueden desagotar su caudal por el estado del Paraná.

La mayoría de los afectados está en la ciudad de Clorinda, principalmente fuera del área urbana. La situación parece no haber alcanzado su pico máximo. El río Paraguay está creciendo 6 centímetros cada día y se estima que la tendencia se mantendrá en lo que queda de junio.

Las poblaciones ribereñas de Corrientes, ubicadas aguas abajo de Ituzaingó, comenzarán a vivir hoy momentos claves. Anoche, las mediciones que realiza Prefectura Naval Argentina indicaban una creciente de 36 centímetros en Paso de la Patria y de 30 en Corrientes en sólo 12 horas.

La Costanera de Itatí ayer prácticamente había desaparecido bajo las aguas del Paraná y para hoy y mañana se espera un avance importante en Paso de la Patria y Corrientes. Hasta Esquina, en toda la costa correntina la onda es de creciente permanente.

La cantidad de evacuados ayer llegaba a 60 familias entre Isla Apipé, Itatí y Paso de la Patria. En todas las otras localidades costeras están listos los centros de evacuados para utilizarlos en los casos que sea necesario.

Ayer las críticas se centraron nuevamente en las autoridades de la Entidad Binacional Yacyretá y en las de desarrollo social de la Nación. El intendente de Paso de la Patria, Armando Bordón (PJ) se quejó con duros términos de la ausencia de ayuda nacional ante la emergencia. “Estamos trabajando con recursos propios y con la ayuda de la provincia, la Nación mira para otro lado ” dijo.

Funcionarios de la provincia enviaron cartas documento a las autoridades de la entidad binacional quejándose por la apertura de las compuertas del vertedero principal y no las del Brazo Aña Acuá. La repuesta no hizo más que enardecer aún más los ánimos: las compuertas no se abren de acuerdo a los protocolos “para no afectar a las poblaciones paraguayas”, entonces lo que se debería volcar por el brazo Aña Cuá se vuelca por el vertedero principal afectando a las poblaciones ribereñas argentinas, especialmente a los 2.500 habitantes de Isla Apipé.

En las costas de Chaco, en tanto, entre 80 y 100 familias ya dejaron sus hogares. El río sigue subiendo en el Puerto de Barranqueras, la principal referencia de la situación hídrica, donde ayer a la tarde la marca se acercaba a los 5,45 metros de altura. A los 6 metros se llegará al nivel de alerta, y los 6.50 marcarán el punto de evacuación. Entre el sábado y el domingo el pico máximo se ubicarían entre los 7,50 y los 8 metros.

Los técnicos locales hablaban de un adelantamiento del pico y la posibilidad de que el máximo se registre este viernes por la noche, pero ahora volvieron a las estimaciones iniciales, que prevén que la altura mayor se alcance durante el fin de semana o incluso el lunes.

Para entonces deberían estar evacuadas entre 600 y 800 familias.

En Puerto Vilelas, la localidad que sería más afectada, ayer algunas de esas familias ya construían pequeños ranchos con maderas y plásticos para alojarse allí mientras estén anegadas sus casas. Los lugareños, con varias emergencias ya vividas, dicen que luego serán necesarios entre tres y cuatro meses para recuperar sus viviendas.

En Misiones, donde la situación tienen a normalizarse, ayer se supo que la creciente del río Iguazú arrastró más del 90 por ciento de la pasarela que conduce a Garganta del Diablo y se estima que su reparación no estará finalizada para las vacaciones de julio. En tanto, la Dirección Provincial de Vialidad constató que el puente sobre el arroyo Piray Guazú no sufrió daños en su estructura y podrá ser utilizado por todo tipo de vehículos, lo cual permitirá salir del aislamiento a 50 mil personas.

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