Israel y Hamás pusieron punto final a su guerra más sangrienta

Después de 51 días de violencia, israelíes y palestinos alcanzaron ayer un acuerdo gracias a la mediación de Egipto.

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Israel y Hamás pusieron punto final a su guerra más sangrienta
27deAgostode2014a las08:11

Después de 51 días de violencia, especialmente gravosa para la población civil, israelíes y palestinos alcanzaron ayer un acuerdo gracias a la mediación de Egipto, lo que motivó expresiones de júbilo en la castigada Franja de Gaza. El entendimiento se basa en un cese del fuego "completo e indefinido", en un alivio parcial del bloqueo israelí a ese enclave costero palestino y en la promesa de una negociación futura sobre las demandas que más alejan a las partes.

El presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmud Abás (Abú Mazen), fue quien anunció ayer, en un mensaje difundido por la televisión nacional, el acuerdo logrado en El Cairo, que puso fin al operativo más largo de Israel en la Franja de Gaza.

La Operación Margen Protector dejó 2.136 palestinos muertos (419 niños) y 11.000 heridos, según estimó la ONU. Del lado israelí, murieron 64 militares y 6 civiles, los últimos dos de ellos ayer.

Mientras miles de palestinos salieron a las calles a festejar el pacto, entre disparos al aire y la lectura de versículos del Corán, Hamás proclamó su victoria.

"Nuestra resistencia armada obtuvo lo que las armadas árabes no lograron. Este débil y asediado pueblo derrotó al Ejército más grande de Medio Oriente", dijo en Gaza el portavoz Sami Abú Zuhri.

Importantes dirigentes de Hamás, que controla la Franja de Gaza, y de sus aliados de la Yihad Islámica, segunda fuerza militar en ese territorio, se mostraron triunfantes por primera vez en público desde el inicio de la guerra el 8 de julio.

Mahmud Zahar, un alto dirigente de Hamás (Movimiento de Resistencia Islámica), y Mohamed al Hindi, uno de los líderes de Yihad (Guerra Santa), hablaron ante miles de personas reunidas en el barrio de Rimal, en el oeste de la Ciudad de Gaza.

"Mantendremos nuestro armamento y las capacidades de la resistencia. El futuro es nuestro y no del ocupante", dijo Zahar.

"Apoyamos firmemente el acuerdo de alto el fuego y pedimos a todas las partes que cumplan completamente con sus términos", señaló el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en un comunicado.

El entendimiento prevé, en principio, la apertura de los principales pasos fronterizos con Israel para que ingresen medicinas y materiales como el cemento, fundamental para la reconstrucción de la Franja.

El Gobierno de Benjamín Netanyahu había negado anteriormente el ingreso de ese tipo de materiales para evitar que Hamás los utilizara para ampliar la red de túneles donde acopiaba los cohetes que lanzaba sobre zonas civiles de Israel y desde la cual sus terroristas irrumpían al otro lado de la frontera para cometer atentados.

En tanto, en un crucial acuerdo bilateral separado, Egipto accede a reabrir la frontera de 14 kilómetros con Gaza en el paso de Rafah, cuyo control en el lado palestino quedaría en manos de fuerzas leales al moderado Abás, con lo que Israel pretende evitar un rearme de Hamás.

Israel acepta extender de 3 a 6 millas el área para la actividad de los pescadores gazatíes y dentro de un mes, las partes volverán a reunirse en El Cairo para negociar los temas más espinosos. Allí se medirán tanto el principal pedido de Israel -la desmilitarización de la Franja-, y las demandas de las facciones palestinas, sobre todo la reconstrucción del aeropuerto y del puerto de Gaza, y la excarcelación de un centenar de prisioneros.

Esas negociaciones podrían suponer ciertamente un alivio del bloqueo sobre Gaza si existe "un espacio de trabajo de no violencia", afirmó Mark Regev, portavoz de Netanyahu. En este escenario, "Israel puede avanzar en el alivio de las restricciones sobre Gaza. Nunca vimos a la población de la Franja como un enemigo, sino a Hamás, que es el que dispara cohetes", subrayó en una entrevista ofrecida al canal qatarí Al Yazira.

Antes de que se anunciara la tregua, el ejército de Israel bombardeó ayer dos grandes torres de departamentos y locales comerciales de Gaza, y destruyó los hogares de cerca de un millar de palestinos.

Al menos cuatro palestinos murieron ayer en dos ataques aéreos en el norte y el este de la Franja de Gaza. Uno de los ataques fue cometido en Beit Lahya, cuando un automóvil fue impactado por un misil israelí. Allí hubo dos víctimas mortales.

Otros dos palestinos murieron en Sajaya cuando, según los informes preliminares, se disponían a lanzar un misil contra el área del Neguev.

Mientras, dos israelíes murieron en el Neguev (oeste) por el impacto de un proyectil disparado desde Gaza.

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