Más avances en inoculación de soja

En Pergamino desarrollaron un nuevo tipo, que tiene en cuenta las particularidades de cada zona, para desarrollar productos específicos.

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La idea del nuevo desarrollo es, justamente, ayudar a incrementar los rindes, en un momento del agro en que eso resulta más necesario que nunca.

La idea del nuevo desarrollo es, justamente, ayudar a incrementar los rindes, en un momento del agro en que eso resulta más necesario que nunca.

16deDiciembrede2014a las07:20

La inoculación ha sido una práctica ampliamente incorporada en Argentina, porque demostró que permitió incrementar los rindes en los cultivos de manera significativa y sustentable.

Un solo microorganismo fijador de nitrógeno

Actualmente, en nuestro país todos los inoculantes para soja utilizan en su formulación un solo microorganismo fijador de nitrógeno: Bradyrhizobium japonicum cepa 109. En algunos casos también se han utilizado combinaciones de cepas genéricamente recomendadas, que son de adaptación general para todos los ambientes y que han tenido una performance aceptable.

Sin embargo, la importancia del cultivo de soja justificó profundizar la investigación para aumentar, vía la Fijación Biológica de Nitrógeno (FBN), los rendimientos a campo.

En este marco, nuestra compañía desarrolló una investigación basada en un supuesto bien conocido por el productor agropecuario: que si bien los productos con adaptación general pueden dar buenos resultados, es poco probable que logren resultados superiores a aquellos productos desarrollados específicamente para cada zona. Por ejemplo, el maíz, el trigo o la soja no tienen un único material para todo el país. Por el contrario, la especificidad es regla.

La pregunta obvia era por qué se estaba usando un microorganismo genérico para toda el área sojera si esa área no es homogénea. Barenbrug-Palaversich inició entonces un trabajo de investigación conjunto, bajo el paraguas de un acuerdo de vinculación tecnológica con el IBBM (Instituto de Biotecnología y Biología Molecular) de La Universidad de la Plata, para hallar mejoras a los inoculantes tradicionales.

Recolección de cepas de diferentes ambientes

La primera etapa consistió en la recolección de cepas correspondientes a diferentes ambientes. Luego se las aisló y caracterizó morfológica y genéticamente. De la colección inicial de 100 se comenzaron a hacer ensayos por grupos.

Las primeras evaluaciones se realizaron a nivel de laboratorio, testeando la capacidad de fijación de nitrógeno y la adaptación a diferentes condiciones. Finalmente, aquellas cepas que superaron las etapas de evaluación y multiplicación a nivel industrial, ingresaron a un plan de testeo a campo, en ensayos comparativos con la cepa de referencia. Entre los parámetros evaluados se incluyeron velocidad de infección, adaptación a las condiciones climáticas de stress e incremento en rinde de grano.

Los resultados fueron sumamente positivos: se probó que en los últimos tres años el incremento de rinde alcanzado por el nuevo inoculante específico por zonas genera el doble de aporte que los inoculantes tradicionales. Es decir, el aumento en el aporte de nitrógeno por parte de estos nuevos productos determinó un significativo aumento de rendimiento en grano.

Más rápida infección y adaptación

Junto a esto también se observó una más rápida infección y adaptación a condiciones de stress de los microorganismos seleccionados por zona, cualidad relevante cuando la inoculación enfrenta condiciones adversas que pueden hacerla fracasar y perderse el aporte de la FBN.

Si duda, estos nuevos productos biológicos han demostrado, bajo el concepto de “inoculación de precisión”, ser una herramienta efectiva, de bajo costo y sustentable para superar límites de rendimiento que hasta ahora se creían ya alcanzados.

Con los inoculantes específicos se incluyen también las formulaciones promotoras del crecimiento vegetal con Azospirillum y Pseudomonas, que promueven el desarrollo radicular y solubilizan el fósforo del suelo, para lograr una mayor disponibilidad para la planta. Estos efectos promotores de crecimiento potencian los beneficios de la fijación biológica de nitrógeno otorgados por los inoculantes específicos, incrementando aun más los rendimientos.

Nota de la Redacción: la autora es directora del Centro de Investigación y Producción de Inoculante de Barenbrug Palaversich.

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