La soja y un resurgimiento que tiene los pies de barro

Los precios de la soja vienen a paso firme, y esto es una muy buena noticia para el sector, ya que con estos valores la situación del productor arrendatario es fuertemente deficitaria.

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El inconveniente es que la razón de la suba, el paro de camioneros en Brasil que demora la llegada de soja a los puertos, puede revertirse en caso de que el conflicto se solucione.

El inconveniente es que la razón de la suba, el paro de camioneros en Brasil que demora la llegada de soja a los puertos, puede revertirse en caso de que el conflicto se solucione.

02deMarzode2015a las07:47

Los precios de la soja vienen a paso firme, y esto es una muy buena noticia para el sector, ya que con estos valores la situación del productor arrendatario es fuertemente deficitaria. Los buenos rindes que se pronostican, junto con valores más firmes, le darían una chance de sobreponerse a este contexto. El inconveniente es que la razón de la suba, el paro de camioneros en Brasil que demora la llegada de soja a los puertos, puede revertirse en caso de que el conflicto se solucione

El problema de los camioneros brasileños no es muy distinto del que tienen los de nuestro país: los costos han subido, la carga que transportan es más barata y por ende la ecuación económica no cierra. Para colmo, se introdujeron impuestos al gasoil, y el combustible que pagan tendría un costo bastante más alto que el internacional. Lo que había empezado como un corte puntual en una ruta se transformó en casi 60 puntos de conflicto en seis estados

Por lo pronto, el puerto de Santos indica que no tendría problemas para operar, pero en Paranagua la disponibilidad de porotos permitiría continuar con los embarques hasta hoy. En el puerto de Rio Grande no había grandes problemas, pero se teme que la situación se vaya haciendo más compleja si el conflicto no se detiene. 

El Gobierno ofreció condiciones crediticias para los camioneros, y generar un ámbito de discusión sobre las tarifas. Sin embargo, esto no soluciona las peticiones de los camioneros, que buscan una baja del gasoil o un aumento en los fletes

El efecto que este conflicto causa en el mercado es que los compradores de poroto están buscando granos en EE.UU. cuando a esta altura normalmente se proveen desde Sudamérica. Por lo tanto, las exportaciones norteamericanas suben en momentos en que ya se encuentran por encima de los pronósticos que maneja el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA). Por eso los precios en Chicago suben.

El problema es que la soja sigue estando y más tarde o más temprano llegará a los puertos, deprimiendo los precios. Por eso no es mala idea aprovechar la suba. Siempre es difícil saber cuánto va a durar, pero recordemos que en estos movimientos el que quiere vender en la cresta de la ola generalmente termina mal.

Producción local de 58 millones de toneladas 

Por otro lado, el Ministerio de Agricultura estimó una producción de 58 millones de toneladas para la Argentina y los productores necesitan hacerse de dinero, por lo que habrá una fuerte presión vendedora

Esta semana los valores del grano disponible comenzaron a converger con los de cosecha nueva. Las ventas que se pactaban hasta el 28 de febrero tenían un precio de $ 2.400 por tonelada, pero luego iban bajando semana a semana, hasta llegar a los $ 2.000/$ 2.100 por tonelada con entrega en abril. Éstos son los famosos u$s 240 por tonelada pesificados. Esta situación despertó a muchos productores, que ven ahora más claramente que deberán vender mucha más soja que la pensada para cubrir sus obligaciones

Como condimentos alcistas más a largo plazo tenemos que los fondos siguen muy vendidos en soja, por lo que estas noticias puntuales generan compras para tomar ganancias y que para seguir bajando el mercado precisa un flujo constante de noticias negativas.

Por ahora lo tiene en cuanto a cosecha argentina, rindes obtenidos e intención de siembra en EE.UU. Veremos luego qué pasa cuando estos factores pierdan preponderancia y el clima empiece a hacer de las suyas. El problema es si el productor podrá diferir sus ventas hasta ese momento. La respuesta es que sólo podrá hacerlo en una parte menor. Por eso, aprovechar la suba actual para capturar el precio y cubrirse hacia adelante "con papeles" parece la única salida. 

En trigo y maíz el mercado sigue desierto. En trigo dieron los ROE pero por volúmenes insignificantes. En maíz ni siquiera eso. La cosecha ya se está largando, y hay mucho grano sin vender. ¿Pasará lo mismo que con el trigo? Se espera que no, pero las chances son grandes.

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