“Somos la primera generación que puede terminar con el hambre”

Un esperanzador mensaje se envió en el cierre de la primera jornada del Congreso Maizar 2015 de la mano de Juan Carr, de Red Solidaria, y del biólogo español José Miguel Mulet, de la Universidad de Valencia.

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Juan Carr, de Red Solidaria.

Juan Carr, de Red Solidaria.

01deJuliode2015a las11:33

Un esperanzador mensaje se envió en el cierre de la primera jornada del Congreso Maizar 2015 –que continúa este miércoles en el centro de convenciones Parque Norte, de la ciudad de Buenos Aires- de la mano de Juan Carr, de Red Solidaria, y del biólogo español José Miguel Mulet, de la Universidad de Valencia, quien hizo una encendida defensa del desarrollo de transgénicos.

Juan Carr partió de plantear el problema de la distribución en la Argentina, que tiene la contradicción poseer una capacidad de producir alimentos para 440 millones de personas “pero hay 3 millones de personas que tienen hambre”. Para este veterinario, “hay que terminar con el hambre distribuyendo lo que ya está, haciendo acuerdos grandes, medianos y artesanales”.

Mayor cantidad de alimentos que personas

Pero más concreto fue al plantear que “por primera vez desde los últimos 5 años hay mayor cantidad de alimentos que personas en todo el planeta”. El veterinario recordó que la última medición de la FAO puso en 820 millones las personas que sufren hambre en el mundo, pero resaltó que esa cifra en 2010 era de 1.020 millones. “Si bien hoy, cada minuto cinco personas mueren de hambre, hay otras 70 personas que salen de la situación de hambre”, resaltó.

“No hablamos de pobreza que es una cuestión más compleja y que va a llevar más tiempo. Pero primera vez en la historia hay más comida que las 7.000 mil millones de personas. Somos la primera generación que tenemos más comida que la que necesitamos. Lo único que tenemos claro es que hay que distribuir”, concluyó.

"Tercera revolución verde”

En una conexión vía internet, José Miguel Mulet, trazó rápidamente la historia de la agricultura para detenerse en la “tercera revolución verde”, con la aparición de los transgénicos. “En 20 años que llevamos con transgénicos en el campo no hemos tenido problemas, es una tecnología muy segura”, defendió.

Mulet refirió otros productos que tienen organismos genéticamente modificados, específicamente medicamentos, como la insulina. Para el español, la razón de la mala prensa que tienen los transgénicos nació de la oposición que se le hizo desde Europa, que “vio bien el proteccionismo porque no podía competir con Monsanto”, la empresa que tuvo el primer desarrollo en semillas. “Las vacas en Europa se morirían de hambre si no tuviéramos transgénicos, por más remeras en contra que veamos”.

También hizo una defensa del glifosato. “Es un herbicida, eso quiere decir que no se bebe, que tiene muchas menos toxicidad que otros; no es cancerígeno, la OMS dice habla de la posibilidad de que lo sea, pero lo es mucho menos que la aspirina”. Mulet cerró su disertación con una arenga a los productores argentinos: “Seguid sembrando maíz transgénico”.

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