Sanidad de semillas en trigo y cebada: la importancia del tratamiento

La sanidad del cultivo es determinante del rendimiento y sobre todo afecta la estabilidad del mismo.

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Un manejo integrado de enfermedades teniendo como pilares el tratamiento de semillas contribuirían a reducir el inóculo inicial y proteger la semilla de patógenos habitantes del suelo.

Un manejo integrado de enfermedades teniendo como pilares el tratamiento de semillas contribuirían a reducir el inóculo inicial y proteger la semilla de patógenos habitantes del suelo.

24deAbrilde2017a las08:52

“La semilla es la base del cultivo y un importante factor de la productividad. Un cultivo debe iniciarse con una semilla de buena calidad”, así comienza el análisis de Lucrecia Couretot, fitopatóloga del INTA EEA Pergamino de cara al inicio de la campaña fina.

El manejo integrado de las enfermedades foliares que se transmiten por semilla incluye estrategias tales como: resistencia del hospedante, calidad y tratamiento de la semilla con terápicos eficientes, aplicación de fungicidas foliares y rotación de cultivos.

Tal como explica la fitopatóloga, la sanidad del cultivo de trigo y cebada es determinante del rendimiento y sobre todo afecta la estabilidad del mismo. El uso de fungicidas, por su parte, ha demostrado ser una herramienta eficaz para controlar las enfermedades foliares. Sin embargo, un manejo integrado de enfermedades teniendo como pilares el tratamiento de semillas contribuirían a reducir el inóculo inicial y proteger la semilla de patógenos habitantes del suelo.

Tratamiento de semillas

Couretot explica que las semillas son un buen medio de sobrevivencia de patógenos y pueden llegar a ser un vehículo de inóculo inicial para el nuevo cultivo. El tratamiento de semillas con fungicidas actúa sobre el agente inoculante presente sobre o dentro de la semilla impidiendo que se constituya en una fuente inicial o primaria de contaminación y también protege a la semilla de patógenos habitantes del suelo que atacan las raíces. 

Es una práctica de gran impacto en el desarrollo de epidemias ya que su objetivo es evitar la transmisión de patógenos semilla-plántula y mantener un cultivo con una intensidad de enfermedad por debajo del umbral de daño económico (González, 2011).

Los objetivos del tratamiento de semillas son: 

Erradicar inóculo presente en la semilla, sobre o dentro.

Proteger a las semillas y plántulas de hongos que habitan suelo.

Disminuir infecciones de enfermedades foliares en las primeras etapas de desarrollo  del cultivo.