Apostar por la calidad de los suelos y los cultivos

El desarrollo del Simposio Fertilidad 2017, tuvo un momento álgido cuando especialistas de 3 zonas distintas analizaron la rotación de cultivos y aconsejaron a productores.

Por |
18deMayode2017a las08:55

En el marco de las disertaciones que se dan en el Simposio Fertilidad 2017, la rotación de cultivos tuvo un lugar preponderante: recomendaciones por zona para lograr una óptima rotación del sistema, para ganar en rendimientos y sustentabilidad.

Zona núcleo

Alicia Irizar, de INTA Pergamino, analiza la situación de su zona: “Nosotros tenemos clima templado y húmedo. Es una región altamente productiva, sin limitaciones climáticas y fértiles, muy rica en materia orgánica”.

Para ahondar en detalles, Irizar ejemplifica: “En Pergamino el 80% de la superficie está bajo soja, aportando 3,6 toneladas por hectárea por año de carbono. Si continuamos con el sistema de monocultivo, disminuyen las reservas de carbono”.

A modo de recomendación, la especialista afirma que “En un corto plazo, la inclusión de avena o vicia, como cobertura en soja, aumentó las reservas de carbono en 12%. La actual situación de la zona es inviable. Se recomienda que en la rotación la proporción de soja no supere el 50% y tenga mezcla de gramíneas con leguminosas”.

Chaco

Verónica Sauer, investigadora de INTA Las Breñas, analiza la situación de los cultivos bajo siembra directa en el sudeste chaqueño. En esta zona, según la especialista, “el problema que tenemos son las altas temperaturas ya que hay un clima subtropical”.

El algodón fue el cultivo principal de la zona durante muchos años, pero desde hace un tiempo esta actividad cayó mucho y aumentaron las gramíneas. Es por esto que girasol y soja ocupan el 70% de la producción de la zona hoy en día”.

“Cuando se planifica una rotación, se debe tener en cuenta la absorción de nutrientes del suelo, alternar especies susceptibles a ciertas enfermedades y plagas. Es fundamental alternar el uso de cultivos que contribuyen con el suelo con aquellos que lo agotan” resume Sauer.

La Pampa

Romina Fernández, de INTA Anguil,  analiza que en su región, las condiciones climáticas no son óptimas, ya que hay escases de lluvias. “En la zona, con 9 años de soja continua, el agua no entra. Esto pasa porque buscando rentabilidad, las empresas han aumentado la carga animal y esto ha llevado al sobre pastoreo de los recursos forrajeros, anuales y perennes. La inclusión de gramíneas en la rotación fue muy positivo”.

Asimismo, Fernández aclara que “es fundamental la implementación de prácticas conservacionistas en regiones semi áridas, debido a la fragilidad de los suelos y su menor resiliencia respecto a climas más húmedos”. 

Temas en esta nota

Seguí leyendo