Buenos Aires: el aumento del inmobiliaro rural llega en un mal momento productivo

El sector agropecuario bonaerense atraviesa una importante crisis producto de la escasez de agua, y además se suma un aumento del 50 por ciento del impuesto inmobiliario.

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18deEnerode2018a las09:16

El impuestazo del Inmobiliario Rural que aplicará el gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal llegó en el peor momento: la provincia argentina se encamina hacia un fracaso productivo.

El flojo régimen de lluvias que se viene registrando en el sur de la zona pampeana no se recuperará en lo que queda de enero y en el crítico mes de febrero (cuando se define el rinde de la soja de primera local). Así lo indicó José Luis Aiello, doctor en Ciencias Meteorológicas (Universidad de Buenos Aires) y director científico de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)

“La Niña se intensificó y nos va a acompañar en el resto de la campaña. El Pacífico sigue frío. Esta fenomenología va a ser un punto clave que va afectar al comportamiento de las lluvias en la fructificación de la soja en febrero próximo. Lo bueno es que los mecanismos regionales están jugando a favor y eso permitió tener las lluvias que hemos visto en varias subregiones de Argentina”, apuntó Aiello en un comunicado difundido hoy por la BCR.

“La oferta de agua que estamos teniendo en Argentina, con predominancia hacia el norte de la región pampeana y en forma moderada y aleatoria en el resto, obedece a que no están siendo activos los flujos de humedad atmosféricos. No llegan con intensidad a las regiones del sur, como por ejemplo al centro bonaerense”, añadió.

El doctor en Ciencias Meteorológicas indicó que, como “no se verá una recuperación en las zonas problematizadas”, la producción argentina de soja podría terminar siendo del orden de 52 millones de toneladas versus 57,3 millones en 2016/17. La buena noticia es que Aiello proyectó que “habrá una recomposición de lluvias en el NOA durante lo que resta de enero”.

Que haya una Niña no significa que no va a llover, significa que se van a amortiguar los mecanismos que son compatibles con buenas lluvias. Pero sí, ha sido muy rápido el cambio de escenario. Y va tener consecuencias en contra de la producción de nuestra cosecha gruesa”, resumió el especialista de la BCR.

“Lo grave no es lo que pasó si no la forma en que se lo consideró, sin evaluar los efectos que ahora son evidentes: rendimientos por debajo de la tendencia y pérdida de producción. Parece ser que se necesitan impactos muy intensos para que se tome conciencia de la dinámica y el impacto que tiene el clima”, advirtió.

La Ley de Presupuesto 2018, diseñada por el equipo económico de Vidal y aprobada por el Poder Legislativo de Buenos Aires, dispone un aumento del 50% en el Impuesto Inmobiliario Rural para el año que viene, aunque prevé la exención parcial o total del mismo “para aquellos productores que hubieran sido alcanzados durante el ejercicio fiscal 2017 por la declaración de emergencia y/o desastre agropecuario”. Esa exención es del 50% en aquellos casos en los que se hubiera otorgado la emergencia agropecuaria y del 100% para la situación de desastre.

La cuestión es que 16 partidos bonaerenses afectados este año por inundaciones no recibieron por parte del gobierno provincial la declaración de emergencia agropecuaria. Se trata de Gral. Madariaga, Dolores, Mar Chiquita, Castelli, Tordillo, Chascomús, Olavarría, Carlos Casares, 25 de Mayo, Trenque Lauquen, 9 de Julio, Azul, Balcarce, Tres Lomas y Adolfo Alsina. Sin embargo, ninguno de esos distritos fueron aún declarados en emergencia agropecuaria. Si bien los integrantes de la Comisión de Emergencias y Desastres Agropecuarios de la provincia de Buenos Aires solicitaron el 7 de septiembre de 2017 declarar la emergencia en las circunscripciones III, IV, V, VI, XI, XIV, XV y XVI de Pehuajó, la gobernadora Vidal no validó ese pedido (quizás porque ese distrito está gobernado por el intendente kirchnerista Pablo Javier Zurro).

En el primer semestre de 2017 el gobierno de Vidal había incrementado –sin previo aviso– el Impuesto Inmobiliario Rural por medio de la modificación unilateral de la base imponible del tributo. No se descarta que el mismo procedimiento se instrumente en 2018 con nuevas partidas.

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