Consejos fundamentales para cuidar el motor del tractor

Cuando se da arranque, no se debe esperar a que el motor se caliente con el tractor parado porque eso perjudica gravemente el aceite.

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El motor trabaja bien en un rango estrecho de temperaturas.

El motor trabaja bien en un rango estrecho de temperaturas.

22deFebrerode2018a las12:09

A la mañana temprano de un día corriente, José sube a la cabina de su tractor, le da arranque y lo deja regulando en punto muerto en tanto se toma unos minutos para que se caliente, o “tome temperatura”, para luego salir a trabajar. Mientras sube la temperatura, se toma un par de cimarrones, es decir un par de mates sin azúcar con yerba fuerte y sabrosa. Pasados unos minutos, se pone en movimiento y encara las tareas del día, sea la siembra, la fertilización o la cosecha.

Con ese procedimiento, durante diez o veinte minutos el motor trabaja en frío y el gasoil se quema en forma incompleta, con las piezas metálicas que trabajan sin dilatarse, como sí lo hacen cuando están calientes. Pero lo que no se tiene en cuenta es que durante esos minutos tan breves como dañinos, el combustible libera ácidos y vapor que se trasladan al cárter mezclándose con el aceite. La consecuencia directa es que el aceite acorta su vida útil debido a que los aditivos que tiene en su seno compensan la acidez proveniente del gasoil mal quemado. Es que para ello están los aditivos, sin contar que también el referido aceite captura el hollín originado en la misma quema incompleta del combustible. Además, el aceite será cambiado -en el mejor de los casos- a las horas que indica la cartilla de mantenimiento del tractor.

En realidad, si se quiere que el lubricante cumpla con todas las funciones para las que fue desarrollado, en un motor tratado en las condiciones hasta aquí descriptas, debería ser remplazado en un tiempo más corto.

Si bien no es matemático el tiempo de cambio del aceite del cárter del motor, se recomienda enfáticamente respetar los periodos señalados en las cartillas de mantenimiento. El de cambio es el tiempo en que el aceite tratado correctamente trabajará más horas en condiciones óptimas de lubricación. Y lo dicho vale para aceites minerales y para aceites sintéticos, estos últimos de mayor valor y mayor vida útil que los aceites minerales.

Como nota al margen, recordemos que los lubricantes sintéticos se crean de manera artificial logrando mayor resistencia a temperaturas más elevadas que los aceites de origen mineral. Funcionan bien a temperaturas más bajas, por ello el arranque en frío es menos problemático. Reduce más la fricción y el rozamiento entre metales. Los aditivos aplicados ayudan a combatir el barro y residuos de la combustión del combustible. Aumentan la vida útil del motor, los espacios entre cambios son mayores, aumentan la potencia y reducen el consumo de combustible. Se aplican en cualquier momento de la vida del motor.

Ahora bien, ¿se puede mejorar el proceso de arranque del tractor? ¿Cuál es la manera correcta? Es muy sencillo.

Cuando se le da arranque al motor, lo mejor es poner el acelerador a media carrera y ni bien comenzaron las primeras explosiones bajar la aceleración al mínimo, poner primera y salir andando. Suavemente, sin acelerar más que lo suficiente, como para lograr el avance del equipo suave y sin aceleradas. De manera tal que el motor ganará la temperatura de trabajo en el menor tiempo posible, son unos 5 a 7 minutos con todos los mecanismos en buen funcionamiento. Es decir, en los tractores modernos: radiador, bomba de agua, electro ventilador, termostato y doble válvula del radiador con botellón de recuperación. En los más viejos: radiador, ventilador, tapa del radiador con doble válvula o sin ella, ventilador y termostato. De esta manera se minimiza la generación de ácidos y de hollín, además se dilatarán más rápido los metales, optimizando el huelgo (distancia) entre las superficies separadas por la película lubricante.

Ni bien se note que la temperatura llega a ser la necesaria para el trabajo (lo cual será en menos de la mitad de tiempo que el necesario con los cimarrones), se comenzará a exigir del equipo las prestaciones o servicio de rigor. Asimismo, con este proceder también habrán llegado al mismo tiempo a la temperatura de trabajo la transmisión y el hidráulico que de la otra manera. Cuando el tractor sale con el motor en caliente, la transmisión aún estará fría y será exigida como si ya estuviera en condiciones de trabajo. También la transmisión sufre las consecuencias de un mal calentamiento diario.

En otras palabras, puede decirse que el motor trabaja bien en un rango estrecho de temperaturas, y cuando se sale del rango ya sea por fallas en el sistema de enfriamiento o por mal manejo, se desnaturaliza el aceite que pierde su poder lubricante, y el motor “se agarra” y se funde. A veces no llega a fundirse, pero entonces se habla de una “recalentada”. Y dicen no pasó a mayores. Y muchas veces esos defectos mayores llegarán en algún momento, más temprano que tarde. Y también si el motor trabaja frío, las consecuencias serán el mal quemando del combustible, o sea la combustión incompleta, que conduce al acortamiento de la vida útil del aceite y, por ende, del motor. Además, un motor trabajando frío consume más gasoil y más aceite, y contamina más el ambiente por la mayor emisión de gases y de hollín.

En resumidas cuentas, ni bien dio arranque salga caminando, no espere que el motor caliente con el tractor parado. Esto último le ocasionará un daño progresivo. Un poco cada día no se nota, hasta que si se nota.

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