Sequía: en un pueblo de Santa Fe rezaron para que llueva

Una pequeña localidad de 80 habitantes realizaron una petición a San Vicente Ferrer para que el agua no se haga esperar. Los habitantes tienen como único ingreso la producción del campo.

Por
La sequía está generando estragos y los productores recurres a diferentes alternativas para cambiar su suerte.

La sequía está generando estragos y los productores recurres a diferentes alternativas para cambiar su suerte.

28deFebrerode2018a las11:36

En Oratorio Morante, un pueblo de apenas 80 habitantes  ubicado al sur de Santa Fe, vecinos y productores realizaron una procesión con su santo patrono, Vicente Ferrer, para solicitarle la gracia de una lluvia que ponga fin a la sequía. Minutos antes de finalizar la procesión, hubo algunas precipitaciones.

Oratorio Morante está ubicado a sólo 11 kilómetros de la localidad de Godoy, en el departamento Constitución. Su oratorio fue construido en 1770 por la familia de Juan Pereda y Morante. Consagrado a la Virgen de los Remedios, cada 8 de septiembre convoca a cientos de peregrinos que encarnan sus muestras de fe en una multitudinaria procesión entre los campos y las calles del poblado.

A la vera de la capilla está el histórico cementerio donde descansan los restos de algunos de los soldados que participaron, el 17 de septiembre de 1861, en la batalla de Pavón, entre las fuerzas "mitristas" de Buenos Aires y las de la Confederación, al mando del eneral Justo José de Urquiza.

A pocos metros, la primera escuela del paraje, construida en 1887, se ha convertido en la sede del Museo Marcos Rivas. La historia está presente en cada lugar de Morante: a 2 km de allí fue fusilado el gobernador santafesino Domingo Cullen, y sus parajes fueron postas de descanso de José de San Martín y Manuel Belgrano, entre otros.

Anteayer, los habitantes organizaron una manifestación con su santo patrono, con el único objetivo "que llueva", para aplazar la peor sequía de los últimos 70 años.

"Los campos están con grietas por la falta de agua. Cuando hay sequía, le pedimos a él -San Vicente Ferrer- que interceda", dijo una habitante de la zona. Y agregó: "Todos dependemos del campo. Hace años que no vemos esta sequía. Desaparecieron las vertientes. Es crítica la situación", afirmó otro vecino. Tras la procesión, hubo algunas precipitaciones que trajeron alivio a la región.

 

Temas en esta nota

Seguí leyendo