Molinos, obligada a vender fideos Vizzolini a Bonafide

Esta decisión la ordenó la Secretaría de Comercio, para evitar una mayor concentración en el mercado de pastas secas, donde Molinos ya domina un 50%.

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26deJuniode2018a las08:38

La compañía Molinos Río de la plata es la principal operadora en el negocio de pastas secas argentino con una participación de alrededor del 50% del market share con sus marcas Terrabusi, Lucchetti,  Matarazzo, Don Vicente y Vizzolini, entre otras. Sin embargo, esta última marca pasará a manos del grupo Bonafide, dado que la Secretaría de Comercio, a instancias de Defensa de la Competencia, obligó la venta con el objetivo de evitar una mayor concentración en este mercado.

Esta decisión tiene como antecedente, la operación por la cual en 2014 la firma de la familia Pérez Companc le compró a Mondelez su negocio de pastas secas. Esa venta incluía además de una planta industrial ubicada en la localidad de Tres Arroyo, las marcas Vizzolini, Canale, Don Felipe y la licencia por 30 años de Terrabusi, por la que desembolsó alrededor de 155 millones de pesos.

En aquel momento la Secretaria de Comercio no intervino. Pero ahora obligó a la desinversión, según detalla un comunicado enviado por la cartera: "En el análisis de Defensa de la Competencia se comprobó que Molinos había subido los precios de algunas marcas en relación al promedio de precios del mercado de pastas.

Con esta medida estamos restituyendo una marca para que haya mayor cantidad de opciones para los consumidores. Y permitimos el ingreso de una nueva empresa al mercado, una multilatina de origen chileno (Empresas Carozzi, dueños de Bonafide) con experiencia en el mercado de pastas secas, con el objetivo de lograr un mercado más competitivo".

Mientras tanto, desde Molinos Río de la Plata aclararon que no apelarán la medida del Gobierno, por lo que la transacción se realizará como lo exige la Secretaría de Comercio.

Otra cuestión a tener en cuenta es que aquella planta de Tres Arroyos que la alimenticia de capitales nacionales le había comprado a Mondelez, ya no está operativa por lo que la venta no implicaría el traspaso de ningún otro activo más que la marca Vizzolini.

El otro jugador en esta operación es Bonafide, empresa que en el mercado local es reconocida por su café o los chocolates, pero que desde el año pasado pertenece al grupo chileno Empresas Carozzi que tiene una larga trayectoria en el país trasandino en el rubro alimenticio.

Las vueltas del destino son muchas, porque incluso Empresas Carozzi y Molinos fueron socios hasta 2012 y controlaron en conjunto Bonafide.

Luego el grupo chileno abandonó la firma que pasó a estar 100% en manos de Molinos, quien luego en 2015 se lo vendió a la familia chilena Bofill que, para completar el círculo, se la vendió a Carozzi el año pasado.

Así es que Molinos y Carozzi son viejos conocidos en el mundo de los negocios y ahora competirán en el negocio de las pastas.

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