El "motor de empleos" de las exportaciones agroindustriales, clave para "mostrarle a los argentinos que hay futuro"

"El campo tiene mucho para ofrecer", destacó David Miazzo, de FADA, haciendo referencia a la pospandemia.

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El "motor de empleos" de las exportaciones agroindustriales, clave para "mostrarle a los argentinos que hay futuro"
04deSeptiembrede2020a las12:20

La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) presentó el Monitor de Exportaciones Agroindustriales.

Se trata de un profundo explorador de lo que aportan al país y en el día a día del ciudadano.

Uno de los datos es el  “Top five” de productos con los que Argentina encabeza un podio mundial de Exportaciones.

Argentina ocupa el 1º puesto como exportador de aceite y harina de soja, yerba mate y porotos. 2º exportador mundial de maní. 3º exportador de girasol, maíz, soja y peras. 4º en cebada cervecera. 5º carne de vaca, camarones, langostinos, té negro y leche en polvo. Y la lista sigue, con un amplio repertorio de economías regionales posicionadas a nivel internacional. 

En el video a continuación, David Miazzo, economista Jefe de FADA, responde el rol de las exportaciones en la pospandemia:

Divisas

Nicolle Pisani destacó que en el primer semestre del año, 7 de cada 10 dólares ingresaron al país desde las exportaciones agroindutriales remarcando que “es el aporte más alto logrado en los último cinco años”. Según estos datos, las exportaciones agroindustriales representan el 74% de las exportaciones totales del país

Las cadenas agro ingresaron al país 20 mil millones de dólares en exportaciones. De ese total, 70% fueron las cadenas granarias, 15% economías regionales, 8% carnes, 2% lácteos y 5% otros productos.

De dónde salen

Otro de los indicadores del informe revela el mapeo de la riqueza de la Argentina productiva,  demostrando desde dónde sale lo que se exporta (la concentración en origen de las cadenas). “Algunos complejos pueden no tener tanta relevancia en el volumen de exportaciones a nivel país, pero son cruciales para su región, como las distintas economías regionales”, explicó Pisani Claro.

El Monitor de Exportaciones revela que en la Región Pampeana destacan los complejos de granos, carnes y lácteos, representando el 94% de las exportaciones agro-pampeanas.

En NEA y NOA se encuentran economías regionales como limón, poroto, forestal, té y yerba. En la Región Cuyo, el complejo de la uva representa el 50% de las exportaciones. Y en la Región Patagónica, peras, manzanas y el complejo pesquero, que representan el 95% de las exportaciones agropatagónicas.

“La transferencia de dinero que hay de los productores de producciones regionales, que en general son medianos y chicos, es muy grande. Todo lo producido en el lugar empieza a girar en el lugar, y si los productores están mal, se resienten las economías locales también”, agregó el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, Jorge Chemes. 

"Motor de empleos"

Para Miazzo, uno de los mayores impactos positivos de las exportaciones agroindustriales es el “motor de empleos” el interminable circuito que generan. “Toda esta cadena mueve empleos directos e indirectos, desde los insumos, el productor, el contratista, el maquinista, el camionero, la industria, el comercio, etc., en cada una de esas áreas se generan a su vez empleos indirectos.  Pero además cada uno de esos trabajadores, con esos ingresos, consume, compra, invierte, en sus regiones, lo que impacta moviendo a la economía desde todos lados”, explicó Miazzo.

Otro indicador es la “inserción internacional”. “Lo que muestra es lo siguiente: de lo que se produce, cuánto se exporta. Este indicador muestra la capacidad exportadora y la competitividad de la cadena. Si puede exportar mucho de lo que produce, es que es competitiva”, explicó Miazzo.

El Monitor marca el top 3 de complejos con mayor inserción internacional: té (94%), limón (91%), legumbres (82%).

Una discusión instalada en Argentina es la de enfrentar a la exportación y el mercado interno. En este mito de que un kilogramo que se exporta es un kilogramo que un argentino deja de consumir, según expusieron los voceros de FADA el informe derriba ese mito. Argentina tiene uno de los consumos per cápita más altos del mundo en los productos que exporta.

Del estudio se desprende, por ejemplo, que somos uno de los mayores exportadores de carne de vacuna, exportando el 27% de lo que producimos, pero a la vez somos uno de los mayores consumidores de carne del mundo: 51 kgs. por persona al año. Con el pan, lo mismo. Vendemos a otros países, el 63 % de la producción de trigo, pero comemos 72 kgs. de pan por persona, al año.

Es decir que, podemos cubrir el consumo interno y al mismo tiempo, exportar. “El versus no existe entre mercado interno y exportación, es muy importante cuidarlos a los dos, porque nos pueden servir de válvula de escape en caso de que alguno se resienta, al igual que diversificar los mercados internacionales”, remarcó Adrián Bifaretti, del IPCVA.

Miazzo, afrimó que, si ante crisis económicas como la que viene sufriendo Argentina desde 2018 y, en un marco más amplio, desde 2012, las actividades productivas como la carne y la leche no pudieran colocar sus productos en el resto del mundo, se verían afectadas aún más de lo que están en la actualidad. Así, la crisis económica general empeora porque arrastra a más sectores.

Estas cadenas tienen la posibilidad de escapar, al menos en parte, a la crisis del mercado interno y logran mantenerse a flote con la exportación, lo que significa continuar generando actividad económica, empleo y divisas.

"Es muy importante la diversificación, que es una tarea de largo plazo y no depende sólo del esfuerzo empresarial sino de una política comercial externa ajustada a la realidad", remarcó Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC.

“Se intenta abrir y diversificar mercados porque nos permite tener una mayor independencia. Por ejemplo, si la mayor cantidad de la producción de carne va a un solo país, y hay algún problema ya sea diplomático o de economía en ese país en general, pone en jaque a toda una cadena”, reforzó Miazzo.

El Monitor de Exportaciones, releva que las cadenas agroindustriales aportaron más de 3600 millones en derechos de exportación (DEX), en los primeros 6 meses del año. ·Esto se traduce en menos recursos para las regiones productivas que generaron la riqueza, ya que es un tributo que no se distribuye de manera automática por coparticipación a las provincias”, explica Nicolle Pisani Claro.

Por ejemplo, sólo en relación a cereales y oleaginosas, Buenos Aires dejó de recibir 1.019 millones de dólares y Córdoba 886 millones, en el semestre. Esto es menos inversiones, menos actividad económica, menos empleo regional.

Perspectivas Pospandemia

Los voceros de FADA describieron que las perspectivas de los próximos meses respecto a la primera mitad del 2020, son mejores en términos de demanda internacional y de precios. Respecto a 2019, son más negativas, por los efectos de la pandemia sobre la economía mundial,  pero serán positivas en competitividad cambiaria, por un incremento del tipo de cambio real.

Se verá afectada la oferta exportable, por efectos de la sequía sobre granos, menor producción en actividades como la vitivinícola, peras y manzanas, pero en cambio se verá beneficiada la mayor producción en carnes y leche; y neutrales en precios, ya que la política monetaria de las principales economías ha ayudado a contrarrestar los efectos de la pandemia en los precios. 

“Este Monitor permite tener datos concretos que tiran abajo varios mitos que hay en torno a las exportaciones, como que sólo beneficia a algunos o que si exportamos no nos queda para nosotros. El informe muestra que con las exportaciones se genera empleo, ingresan dólares que ayudan a evitar crisis y permiten importar lo que no producimos, como también permite al Estado mejorar los servicios que nos brinda a todos los argentinos. Es un instrumento que llega para explicar fácil en qué nos benefician las exportaciones a todos los argentinos”, concluyó Miazzo.

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