“Sentí que me había disparado a mí”: el tremendo relato de un productor que recibió un ataque a balazos

Un grupo de amigos cenaba en un campo de Carmen de Areco cuando alguien ingresó y disparó una bala que, de milagro, no hirió a nadie; la policía tardó 40 minutos en llegar al lugar; una historia estremecedora

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“Sentí que me había disparado a mí”: el tremendo relato de un productor que recibió un ataque a balazos
26deNoviembrede2021a las17:56

“Esta vez me tocó a mí”, comienza la publicación de Twitter que escribe Francisco Nabais, un comunicador que sufrió un hecho de inseguridad en la localidad de Carmen de Areco, ubicada en Buenos Aires. Estaba junto a tres de sus amigos en un campo cuando alguien irrumpió en el lugar y disparó un arma de fuego.

“Lunes a la noche. Estábamos con 3 amigos en una chacra en Carmen de Areco. Campo. El perro empezó a ladrar muy fuerte a una ventana. Segundos después, un hombre rompió el mosquitero, entró, nos disparó un tiro, se asustó y escapó. No robó nada”, relató.

Además, detalló: “Estábamos terminando de cenar, 21:30 hs. Milo empezó a ladrar como loco a una de las ventanas que estaba abierta pero con mosquitero fijo. Lo llamé y le abrí otra puerta para que saliera. Siempre hay comadrejas, zorros o bichos de campo. Sale a ladrar un rato y vuelve”.

“Salió corriendo y ladrando sin parar –agregó-. De manera desaforada. No pasaron 10 segundos y por la ventana donde Milo había estado ladrando veo que se mete rompiendo el mosquitero un tipo encapuchado, armado y gritando ‘quédense todos quietos, no se muevan’. TREMENDO”.

Y ahí se desató lo peor, puesto que la persona que entró en propiedad ajena disparó con su arma de fuego y el tiro pasó por el medio de la mesa y atravesó un vidrio. “Escuché el disparo y el vidrio estallar. Sentí que me había disparado a mí porque quise escaparme. Así que me tiré de cabeza al piso gritándole que no dispare más que estaba ahí quieto y que no me iba a ir a ningún lugar. Temblando de miedo. En pánico total”, rememoró Nabais, que salió corriendo hacia el campo abierto.

Inseguridad: el terror en la oscuridad

Tras el balazo, Nabais se refugió en la oscuridad del campo, observando la casa, para ver si el agresor seguía allí. “Escuchaba ruidos en el pasto, pasos, perros ladrando a lo lejos. Seguí gateando por la oscuridad hasta que me sentí medianamente a resguardo. Tenía miedo que me escuchen o que vean la luz del celular y me encuentren. Me animé a sacar el teléfono, llamé al 911 y pedí ayuda URGENTE”, comentó.

Más tarde, Nabais se contactó con sus amigos, que estaban encerrados en una habitación junto con el perro. Todos aguardaban desesperados el arribo de la policía.  Esperamos como 40’ hasta que llegó el primer patrullero. INTERMINABLES”, recordó.

A su vez, aseguró que el patrullero “siguió de largo” y Nabais debió buscarlo. “Salí por el costado del campo, saltando el alambrado, invadido por el pánico, sintiendo que me seguían o que me iban a descubrir. ANGUSTIANTE”, expresó.

Instantes después, vio a un policía muy joven en el vehículo, al tiempo que luego llegaron refuerzos. Sin embargo, el mal trago caló hondo: “Una situación horrible, con suerte. La podemos contar y estamos todos bien más allá de la angustia y lo traumático del momento. Tuvimos que esperar a la fiscal de turno, a la policía científica de Mercedes, ir los 4 a declarar a la comisaría. Volvimos a casa a las 5 de la mañana”, indicó.

Un hecho impensado

El narrador de la historia precisó que en 25 años nunca habían padecido en la ciudad un hecho de inseguridad de estas características. También reveló que miembros de la Policía Rural de Carmen de Areco y la Policía Comunal le contaron que estaban “muy desprovistos”, con “malos sueldos y pocas herramientas de trabajo”, sumado a “muchísimo territorio para patrullar y muy poco personal”.

En tanto, Nabais reflexionó: “Pudo haber sido una TRAGEDIA. No pido mano dura. No quiero justicia por mano propia. No quiero venganza. Anhelo que Argentina vuelva a ser un país de oportunidades. La falta de trabajo nos está haciendo mierda. En Carmen de Areco no existían este tipo de hechos. La gente está mal”.

Y finalmente, concluyó: “Es hora que la dirigencia se ponga de acuerdo. Es urgente. Mejores sueldos para los trabajadores que nos cuidan. Policías, médicos, docentes, etc. Más oportunidades de trabajo para todos y todas. Tenemos un país hermoso. Somos un gran pueblo. Tenemos que salir adelante. JUNTOS. TODOS”.

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