La "argentinización" de los farmers: les preocupa la política y la inflación, que marcó un máximo desde 1981

La fuerte suba de los insumos genera una gran incertidumbre de cara a la siembra del 2023; se sembrará más soja

Por
La "argentinización" de los farmers: les preocupa la política y la inflación, que marcó un máximo desde 1981
08deAgostode2022a las18:18

El profesor de la Universidad de Illinois Michael Langemeier pasó por las oficinas de fyo en la previa al Congreso Aapresid 2022 y dejó interesantes conceptos sobre la evolución del sector agrícola en los Estados Unidos.

Durante un encuentro con el equipo de análisis de mercado de fyo, Langemeier (responsable del Ag Barometer de Estados Unidos) destacó que la mayor preocupación de los productores se relaciona a los altos costos de los insumos, que podrían definir cambios de área para la próxima campaña 

"La incertidumbre se volvió un factor de peso", destaca sobre el contexto, con una inflación que superó el 9% anual y marcó un máximo desde 1981 en los Estados Unidos. Esto motivó a la FED a subir la tasa de interés con el objetivo de contener el aumento de precios, lo que encarece el financiamiento para la producción.

Bajo este marco, una de las novedades más importantes es que la política se metió entre las principales preocupaciones de los farmers:

El Índice de Sentimiento del Ag Barometer de los Estados Unidos se calcula cada mes a partir de las respuestas de 400 productores agrícolas de EE. UU. a una encuesta telefónica. La última encuesta se realizó del 11 al 15 de julio de 2022. Este Índice mostró que, pese a un leve repunte, el sentimiento de los productores se mantiene en los niveles más bajos desde 2016.

Según el relevamiento, los temas que más impactan sobre los productores son el aumento de los precios de los insumos, seguido de cerca por los precios más bajos de los cultivos, el aumento de las tasas de interés y la disponibilidad de insumos: "Todos estos factores apuntan a un alto nivel de incertidumbre entre los productores agrícolas, lo que ayuda a explicar por qué el sentimiento de los agricultores sigue siendo débil".

La leve mejora en las expectativas sorprendió ya que los precios de las materias primas clave, incluidos el trigo, el maíz y la soja, se debilitaron durante el último mes, sobre todo desde el acuerdo entre Rusia y Ucrania para reanudar las exportaciones de commodities agrícolas.

De igual manera, el 49 por ciento de los encuestados dijeron que esperaban que su granja empeorara financieramente dentro de un año: "Esta es una perspectiva marcadamente más pesimista que la que proporcionaron los productores hace un año, cuando solo el 30 por ciento de los encuestados dijeron que esperaban que su situación financiera empeorara el próximo año", destaca Langemeier.

"Aunque los productores aún esperan fuertes aumentos en los precios de los insumos agrícolas en 2023 en comparación con 2022, sus opiniones parecen haberse moderado un poco, ya que más productores esperan que los precios de los insumos disminuyan el próximo año y menos productores esperan que los precios aumenten considerablemente", cita el Ag Barometer.

De esta forma, la verdadera historia es la tremenda incertidumbre entre los productores con respecto a cuáles serán los precios de los insumos el próximo año.

Los productores consideran que es un mal momento para hacer grandes inversiones en sus establecimientos debido al fuerte aumento de los precios de la maquinaria agrícola. Solo el 7% de los encuestados eligió "inventarios de maquinaria agrícola ajustados en los concesionarios" como la razón principal para responder negativamente a la pregunta de inversión.

Bajo este marco, el aumento de los costos de los insumos está llevando a algunos productores a reevaluar sus planes de cultivo para el próximo año. En la encuesta de este mes, casi uno de cada cuatro (24 %) de los productores de cultivos dijo que, como resultado del aumento en los costos de los insumos, planean cambiar la combinación de cultivos en 2023.

Esto sería una mayor producción de soja en detrimento del maíz.

Precisiones de Michael Langemeier

El profesor de la Universidad de Illinois destaca en el marco de Aapresid 2022 que se espera que la adopción de tecnología en la producción agrícola se acelere en la próxima década: "Históricamente, la productividad ha generado grandes aumentos en la producción y un mejor uso de los recursos, y es fundamental para alimentar a una población creciente con un ingreso per cápita creciente". "La adopción de la agricultura de precisión, que incluye inteligencia artificial, automatización y robótica, tendrá beneficios para los productores agrícolas, la cadena de valor de la agroindustria y el medio ambiente", agrega.

Durante el encuentro con fyo, Langemeier destacó que hay un gran movimiento para avanzar en el pago de Bonos de Carbono, pero que por el momento los pagos no llegan a cubrir los costos de producir sin labranza y con cultivos de cobertura: "El costo está por encima del pago, si se ofrecen mejores pagos puede mejorar".

También resalta que bajo el contexto actual el aceite de soja se volvió muy competitivo, por lo que la oleaginosa se mantendrá atractiva. De igual manera señala que no ve a este factor como una amenaza para la Argentina, en donde la gran mayoría de la soja se exporta como harina y aceite.

"La agricultura va a seguir siendo rentable, no van a ser los altos niveles de años anteriores, pero va a ser rentable. La población mundial crece y los ingresos también. Esas dos cosas juntas generarán ganancias", remarca.

En tanto, Langemeier señala que no ve un crecimiento mayor en el conflicto entre Taiwan, China y Estados Unidos: "Ambos países dependen mucho del mercado de commodities, la guerra comercial del 2018 afectó mucho a los mercados y no queremos volver a eso".

Temas en esta nota

Cargando...