Una oportunidad histórica para el riego (y para la Argentina): aseguran que hoy es el mejor momento en años para invertir y que la tecnología se adapta a todas las escalas

Desde Valley Argentina destacan un cambio de escenario inédito: mejoras impositivas, financiamiento y condiciones productivas que impulsan al productor a dar el salto hacia la tecnología de riego

18deMarzode2026a las23:41

En el marco de Expoagro 2026, el riego volvió a posicionarse como una de las grandes apuestas para el crecimiento productivo en Argentina. Con un nuevo contexto económico y normativo, desde Valley Argentina aseguran que se abre una ventana de inversión pocas veces vista en el país.

“Hoy la situación para comprar un equipo de riego es la mejor de los últimos años”, afirmó Nahuel Lo Cane, gerente general de la compañía, al analizar el escenario actual del sector.

RIMI y riego, cómo impacta en el campo

Uno de los principales motores detrás de este cambio es la reciente implementación de la ley RIMI, que introduce beneficios clave para quienes decidan invertir en esta tecnología. Entre ellos, se destaca la posibilidad de amortizar la inversión en un año —en lugar de diez— y una fuerte reducción del IVA en el consumo eléctrico vinculado al riego, que baja del 27% al 10,5%.

riego de valley en argentina

A esto se suman condiciones más favorables para la importación de equipos y una mayor disponibilidad de líneas de crédito orientadas al sector productivo. “Hoy hay créditos muy agresivos que permiten financiar la compra a lo largo de los años”, explicó Lo Cane.

Este conjunto de factores configura lo que desde la empresa describen como una “alineación de planetas” que incentiva al productor —sin importar su escala— a avanzar en la adopción del riego.

El potencial, además, es significativo. En Argentina existen más de 9 millones de hectáreas con posibilidad de ser regadas, pero actualmente solo 2,5 millones cuentan con esta tecnología. “El potencial es enorme”, subrayó Lo Cane.

nahuel lo cane riego rimi

Incluso a nivel provincial, las oportunidades son concretas. “Entre Ríos podría regar un millón de hectáreas y hoy no lo está haciendo, pese a contar con importantes reservas de agua”, ejemplificó.