La semana que puede marcar el rumbo de Metalfor: buscan encauzar su reestructuración entre la negociación con la UOM y el desafío de recuperar el mercado
La cartera laboral de Córdoba obligó a la compañía a reincorporar a los empleados despedidos; contraste frente a la proyección de otras empresas del grupo

Metalfor encara una semana decisiva en medio de un proceso de reestructuración financiera y laboral. La fabricante líder de pulverizadoras volverá a sentarse en las próximas con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el Ministerio de Justicia y Trabajo de Córdoba para intentar destrabar el conflicto generado tras el despido de 35 trabajadores de su planta de Noetinger, una medida que la autoridad laboral provincial ordenó dejar sin efecto al considerar que fue adoptada mientras se encontraba abierto el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) solicitado por la propia compañía.
La discusión laboral, sin embargo, constituye apenas la manifestación más visible de un proceso de reestructuración mucho más profundo. Desde hace más de un año Metalfor intenta recomponer una compleja situación financiera provocada por el fuerte endeudamiento acumulado durante los últimos ejercicios y por el abrupto freno que sufrió el mercado argentino de maquinaria agrícola. Al mismo tiempo procura sostener la producción, preservar la continuidad de la empresa y recuperar un nivel de actividad que permita consolidar el saneamiento de sus cuentas.

Fuentes de la compañía consultadas por Agrofy News aseguran que el objetivo sigue siendo mantener operativa la firma y destacan que en los últimos meses se destinaron "millones y millones de dólares" al pago de obligaciones financieras. Según explican, la empresa analiza todas las alternativas disponibles para terminar de normalizar su estructura de capital y no descarta ninguna herramienta que contribuya a garantizar la continuidad del negocio, aunque sostienen que la prioridad continúa siendo resolver la situación sin interrumpir la actividad industrial. Fuentes de la empresa señalaron además que buscan desactivar versiones sobre eventuales acciones impulsadas por algunos acreedores, y sostienen que el objetivo sigue siendo preservar la continuidad de la compañía.
Una negociación que vuelve a la mesa
El conflicto laboral se abrió luego de que Metalfor solicitara el Procedimiento Preventivo de Crisis ante la Secretaría de Trabajo de Córdoba y, en paralelo, avanzara con el despido de 35 operarios de la planta de Noetinger. La decisión fue objetada por la UOM, que denunció que la empresa incumplió el régimen previsto para este tipo de procedimientos. A partir de esa presentación, la autoridad laboral provincial intimó a la compañía a dejar sin efecto las cesantías y convocó a nuevas audiencias para intentar alcanzar un acuerdo.

"Metalfor hizo una interpretación equivocada. El procedimiento preventivo de crisis no está pensado para despedir ni para suspender trabajadores. Todo lo contrario, mientras está vigente no puede hacerlo", afirmó Francisco Argüello, secretario general de la delegación Bell Ville de la UOM. Según explicó el dirigente sindical, el gremio ya había solicitado la reincorporación de los trabajadores durante las primeras audiencias celebradas a comienzos de julio.
"Denunciamos el hecho y la Secretaría intimó a la empresa para que dejara sin efecto los despidos porque había incumplido lo que establece la ley respecto del procedimiento preventivo de crisis", sostuvo. La visión de Argüello versa que el PPC busca precisamente abrir una instancia de negociación para encontrar herramientas que permitan atravesar una crisis empresaria sin recurrir a despidos compulsivos.
"Lo que se negocia son reducciones horarias, suspensiones consensuadas u otros mecanismos que alivien la situación de la empresa. Lo que no puede hacerse es despedir unilateralmente", remarcó. Las partes volverán a reunirse esta semana en Córdoba Capital, donde la Secretaría de Trabajo espera que la empresa presente una propuesta sobre la continuidad del proceso de reorganización.

